Por primera vez se presentaba a un certamen… y se llevó el premio. Noelia Rodríguez es arnedana de pura cepa y este año ha ganado el prestigioso concurso de moda ‘Aguja Goyesca’, impulsado por el Ayuntamiento de Zaragoza, el Gobierno de Aragón y la Cámara de Comercio. La propuesta, que debía inspirarse en la obra o la vida del pintor Francisco de Goya, fue el escaparate perfecto para que su creatividad, su formación y su pasión de toda la vida se encontraran en una colección de vestidos de novia con sello propio.
“No me lo esperaba para nada. Sigo sin creérmelo”, confiesa aún con cierta incredulidad. Era la primera vez que se enfrentaba a un concurso de este nivel, y lo hizo compaginando su trabajo diario con los exigentes horarios del taller. “Había días que no sabía ni dónde estaba”, reconoce entre risas. Pero lo tenía claro: este año iba a dar el salto y presentar su colección. No lo hizo pensando en ganar, sino en aprender, en disfrutar el proceso y dar forma a una idea que llevaba tiempo rondándole la cabeza.
La inspiración llegó desde dos de las obras más icónicas de Goya: La Maja desnuda y La maja vestida. “A partir de ahí desarrollé cuatro vestidos de novia» que juegan con ese contraste entre lo visible y lo oculto, lo sensual y lo elegante. A eso le sumó una estética que bebe del orientalismo que también se respiraba en la época goyesca. El resultado fue una colección rica en matices, con una propuesta estética sólida y coherente, que no pasó desapercibida para el jurado.

Y eso que el tiempo jugaba en su contra. “Normalmente el certamen se celebra en septiembre, pero este año se adelantó a abril. Nos avisaron con un año de antelación, pero se nos echó el tiempo encima igualmente”, reconoce. Aun así, el esfuerzo titánico tuvo recompensa.
Noelia lleva la moda en el ADN. Desde pequeña estuvo rodeada de hilos, patrones y tejidos. Su abuela cosía, y ella, muy pronto, se sintió fascinada por ese mundo. “Pasaba muchas horas a su lado. Me encantaba verla trabajar”, recuerda. Así que cuando llegó el momento de decidir qué estudiar tras el bachillerato, no dudó. Eligió diseño de moda en la ESDIR de Logroño. Allí comenzó a dar sus primeros pasos serios como creadora.
Las prácticas curriculares la llevaron a Zaragoza, ciudad en la que reside desde hace ya tres años. “Zaragoza me acogió, y aquí sigo formándome”, dice. Ahora estudia en la escuela de alta costura Amalia Barrachina, una de las más reconocidas del país. Allí continúa puliendo su técnica y aprendiendo de quienes llevan años en el oficio.
¿Y el futuro? Noelia lo visualiza, pero sin prisas. “Como cualquier diseñador sueño con tener mi propio taller, y que la gente lleve mi marca por la calle”, confiesa con una mezcla de ilusión y realismo. “Pero aún lo veo lejos. Antes de dar ese paso, me queda mucho que aprender”.
Con una mirada limpia, talento y una enorme capacidad de trabajo, esta arnedana ha empezado a trazar un camino que promete muchas más sorpresas. Y si algo ha dejado claro con esta colección goyesca, es que tiene mucho que decir en el mundo de la moda.


