La Rioja

La iglesia de Santiago avanza en la reapertura de su torre como mirador

El alcalde de Logroño, Conrado Escobar, y el concejal de Urbanismo y Patrimonio, Íñigo López Araquistáin, han visitado este martes las obras para restaurar la estructura y la escalera que da acceso al campanario de la torre de la iglesia de Santiago el Real, que forman parte de la ‘Red de miradores’ en la que trabaja el Ayuntamiento para ofrecer una “experiencia más de ciudad y proteger nuestro patrimonio histórico”.

Los trabajos, coordinados por la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, cuentan con una financiación municipal de 60.000 euros, tras la firma el pasado verano de un convenio entre la institución eclesiástica y el Consistorio logroñés para la restauración y la conservación del patrimonio arquitectónico-religioso de esta iglesia, la más antigua de la ciudad.

El alcalde ha informado de que esta intervención “forma parte de un proyecto más amplio en el que trabaja el Ayuntamiento de Logroño, la ‘Red de miradores’, mediante el que se van a poder visitar las torres de algunas de las iglesias de nuestra ciudad”. Escobar considera prioritario “proteger, cuidar y poner en valor nuestro patrimonio histórico, que forma parte de la cultura de la ciudad en el Casco Antiguo”.

Así, ha explicado, “la Diócesis, a iniciativa propia, está ya adecuando una de las torres de La Concatedral de La Redonda, de forma que se pueda también acceder y visitar tras la rehabilitación”. Escobar cree que, facilitando estas visitas, “estamos aportando una vista de altura de la ciudad de Logroño y del paisaje de nuestro entorno, una experiencia única de contemplar la ciudad, para logroñeses y turistas, que se unirá al enorme atractivo enogastronómico y cultural con el que contamos”.

Restauración y saneamiento de la torre

Las obras avanzan según lo previsto, han indicado. Con esta intervención, se va a sustituir el segundo tramo de la escalera, construido originalmente con ladrillo y que comienza a partir de la bóveda para dar continuidad al más tramo antiguo, construido en piedra.

Una vez derribado el tramo de escalera en mal estado, se construirá en el hueco resultante una nueva escalera, también de cuatro tramos y con un ojo central cuadrado. Se realizará con perfiles de acero laminado o conformado, que estarán apoyados mediante placas atornilladas en los muros perimetrales, mientras que los peldaños serán de chapa lagrimada. La estructura contará con una barandilla de perfil tubular de acero. Además, dado el estado actual de la estructura, se reforzará la unión entre los muros de ladrillo y los muros de piedra que delimitan la escalera.

Dentro de los trabajos en la torre, que se encuentra cerrada al público desde el año 2016, también se realizarán diferentes reparaciones de grietas existentes en la sillería mediante el cosido con grapas de acero; así como el saneado de los muros de sillería y el relleno y la reparación de juntas mediante la inyección a presión de mortero especial para este tipo de construcciones.

Convenio destinado a la protección del patrimonio histórico

El convenio firmado por el Ayuntamiento y la Diócesis para la ejecución de esta obra contempla la creación de una comisión de seguimiento, integrada por el concejal de Arquitectura, un técnico de la Oficina de Rehabilitación y Centro Histórico de Logroño, el delegado diocesano de Patrimonio Cultural, un representante de los templos del Centro Histórico de Logroño, y la técnico municipal con competencias en la Oficina de Rehabilitación y Centro Histórico, que actuará como secretaria.

Escobar ha avanzado que “próximamente se firmará la renovación de este convenio con la Diócesis, destinado a restaurar este tipo de patrimonio e intervenir en iglesias históricas”. En ese orden de cosas, ha puntualizado, “la próxima iglesia que se restaure va a ser la de San Bartolomé”.

40 metros de altura y 220 escalones

La torre de la iglesia de Santiago el Real tiene una estructura cuadrada de 8 metros de ancho, 40 metros de altura, está dividida en cinco cuerpos y cuenta con un total de 220 escalones. El último contiene los paramentos ahuecados para las campanas.

La escalera, construida por Martín de Landerrain en la segunda mitad del XVI (1560-1570), tiene forma helicoidal en sus dos primeros tercios y está formada por peldaños de piedra tallada en una pieza que están apoyados en el ojo central y en la pared de la torre interior.

El tercio restante, una vez que finaliza la escalera helicoidal (cota de entrada a la entrecubierta de la iglesia), llega hasta el nivel de las campanas. Se trata de una escalera cuadrada, de cuatro tramos con ojo central cuadrado, construida con ladrillo macizo revocado en dos de sus lados y por dos de las paredes de piedra de sillería de la torre en los otros.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top