La Rioja se ha unido a la comunidad Generadora de Saberes, Participativa y Social (GPS) de la red de atención a las adicciones UNAD, con el fin de abordar la confluencia de las situaciones de violencia de género en las que también hay consumo problemático de sustancias.
El vocal de UNAD La Rioja, José Luis Rabadán, ha inaugurado este viernes la primera reunión de esta red en Logroño, que ha contado con la participación de la vicepresidenta de la entidad, Elisabeth Ortega; la delegada del Gobierno en La Rioja, Beatriz Arraiz; la directora general de Salud Pública del Ejecutivo riojano, Eva Martínez; y la concejala de Políticas Sociales de Logroño, Patricia Sainz.
Rabadán ha explicado que “esta comunidad GPS surge para abordar de forma integral y coordinada situaciones en las que confluyen la violencia de género y el consumo de drogas», y el objetivo de esta primera reunión es «ponernos cara y ver qué intersecciones y correlaciones podemos buscar”.
Ha afirmado que entre el 52 y el 56 por ciento de las mujeres atendidas en UNAD han sufrido a lo largo de su vida malos tratos de violencia de género; y ha defendido que “no es posible abordar la violencia de género sin tener en cuenta todos los factores que agravan la situación de muchas mujeres, y uno de ellos el consumo problemático de drogas”.
“La implementación de esta comunidad en La Rioja puede suponer un esfuerzo de apostar por un modelo arraigado en las necesidades reales de la población», ha subrayado, así como «tejer alianzas sólidas con las administraciones públicas, profesionales de base y fuerzas locales para crear un ecosistema de atención eficaz, humano y cercano”.
Se ha mostrado convencido de que “este proyecto marcará una diferencia que generará cambios reales en la vida de muchas mujeres que, hasta ahora, no encontraban un espacio donde sentirse vistas y acompañadas”.
Trabajar en red
Por su parte, Ortega ha destacado que “el 100 % de las mujeres que sufren una adicción son o han sido víctimas de algún tipo de violencia”, ante lo que “hay que intentar buscar una línea de coordinación y trabajo mutuo porque, muchas veces, las mujeres van de un dispositivo a otro, generando poca adherencia a los tratamientos”.
En su intervención, Arraiz ha incidido en que “la recuperación de estas mujeres debe ser integral, sin olvidar que cada mujer merece vivir sin miedo, con respeto y con la oportunidad de construir su propia vida con dignidad”.
Martínez ha calificado este foro como “importante y fundamental” y ha recordado que el Plan de Salud Mental de la Consejería de Salud incluye una línea de adicciones, por lo que apoya “la protección de mujeres con problemas de violencia de género y de adicciones”.
La concejala de Políticas Sociales ha señalado que las instituciones y las organizaciones están obligadas a “trabajar en red porque solas no cubren las necesidades de todas las mujeres que son víctimas de violencia de género y, además, tienen una adicción, lo que dificulta mucho el problema”.


