Una zona propicia para recibir tormentas y un martes 13 que trajo, como dictan los malos augurios, la mala suerte al campo riojano. El granizo que hace dos jornadas arrojó con fuerza pasada la una de la tarde deja un rastro ya de más de 850 hectáreas agrícolas damnificadas, según los partes registrados por Agroseguro hasta este jueves. De ellas, unas 700 corresponden a viñas, siendo las más afectadas las ubicadas en la zona entre El Villar de Arnedo y Ausejo que conecta con la carretera hacia Tudelilla.
Los partes llegados de herbáceos acumulan hasta el momento medio centenar de hectáreas, pero desde Agroseguro confían en que en las próximas jornadas reciban más siniestros en este y otros cultivos: «Más allá de la zona cero, el daño ha sido gradual en diferentes municipios de La Rioja Baja donde se han notificado siniestros, como Calahorra, Aldeanueva y Autol».
La finca del Marquesado, de Bodegas Valdemar, tiene unas cien hectáreas de viñedo en esta zona de Ausejo y gran parte de ellas se han llevado los efectos de la piedra por tercer año consecutivo. Su director técnico, Antonio Orte, asegura que hay zonas muy tocadas: «Ahora estamos terminando de hacer las evaluaciones de daños para pasar el parte el seguro, pero habrá zonas que tendrán un 80 o un 60 por ciento de siniestro».
Una piedra que sigue empecinándose con una parcela joven que la bodega plantó hace poco tiempo. «El año pasado nos hubiera tocado subir ya la planta al alambre para empezar a avanzar con la producción, pero llegó el granizo y valoramos la situación. Preferimos perder un año de trabajo para dejar que la planta cogiera fuerza y empezar de nuevo para hacerlo bien. Sin embargo, este año ha vuelto a pasar lo mismo. Si ahora queremos tirar el sarmiento a la alambre, podemos encontrarnos con que la planta tenga el sistema vascular tocado y el sarmiento se quede mucho más delgado, tenga mal desarrollo y que, al final, no sea una planta equilibrada. Seguramente tendremos que volver a perder este año para esperar y confiar en que no vengan más tormentas con granizo», apunta el enólogo.

David, agricultor de Ausejo, es otro de los afectados. En su caso la tormenta le ha golpeado 5,5 hectáreas de viña y 6 hectáreas de guisantes y trigo que están ubicadas exactamente en esa zona cero del siniestro. «Hay viñas que ya se han quedado vendimiadas», sentencia.
La pera esquiva «un gran desastre»
Los frutales han sido otros de los cultivos dañados por la piedra, rondando el centenar de hectáreas siniestradas. Los perales bajo la DOP Peras de Rincón de Soto, sin embargo, han librado lo que podía haber sido «un gran desastre» para la producción. El director general de la denominación, Sixto Cabezón, calcula que habrá en torno a una treintena de hectáreas afectadas, algunas con el cien por cien de daño, en el entorno entre Calahorra y Rincón de Soto.
«Pudo ser mucho peor porque la tormenta hizo un giro y se encaminó hacia el casco urbano de Calahorra en lugar de ir hacia la zona de perales que hay en Murillo de Calahorra. Luego ya fue dirección la N-232 hacia Pradejón y El Villar de Arnedo y eso evitó que se llevara por delante unas 200 hectáreas de perales», reconoce Cabezón.
«Hay fruta de hueso con pequeños golpes y en el caso de la pera se aprecian algunas heridas de anteriores granizadas, lo cual preocupa por la propagación del fuego bacteriano. Sin embargo, hay muchísima zonas de viña, almendro y huerta que están terriblemente afectadas, están trituradas. Ha sido una catástrofe de granizada para muchos cultivos porque se llegaron a acumular hasta 30 centímetros de piedra en la zona cero», recuerda.


