La rectora de la Universidad de La Rioja (UR), Eva Sanz, ha afirmado este lunes su deseo de que este centro de educación superior «continúe siendo motor de conocimiento, de innovación y de compromiso social».
Sanz ha intervenido en el acto de conmemoración del trigésimo tercer aniversario de la aprobación de la ley de creación de la UR, en el que ha aludido a que la entidad, con espíritu de superación, encara, «con mayor solidez y agilidad, los desafíos que se avecinan» y lo hace con la murada puesta en el futuro. «Os invito a que, cohesionados, impulsados por la dinámica del cambio y firmemente abiertos a la transformación, sigamos aportando valor real y duradero a la sociedad riojana en los años venideros», ha indicado.
Ha expresado el «orgullo» que hay que sentir por el desarrollo paulatino y sostenido de la UR, que se ha erigido en «un referente de notable proyección» y en la que «las aulas virtuales se integran de manera sistemática como soporte esencial en la docencia de todas las titulaciones ofertadas».
«Tras haber puesto en valor nuestro pasado y los cimientos sobre los que se asienta nuestro presente, es hora de proyectar nuestra energía hacia los desafíos venideros», ha precisado Sanz durante el acto, en el que se ha homenajeado a los mejores estudiantes y deportistas, al personal con más de 25 años de servicio y a los jubilados.
Durante su intervención, ha afirmado que Dialnet constituye otra de las contribuciones más emblemáticas de la UR al ámbito científico y tecnológico, dado que su gestación en 2001 dio origen a la mayor base de datos de documentos científicos en lengua española del mundo, con más de nueve millones de registros indexados.
Con este proyecto, la UR aspira a contribuir al posicionamiento del español como segunda lengua científica a nivel mundial, tras el inglés, como así lo indica su lema: ‘impulsamos la excelencia y el progreso de la comunidad científica de habla hispana’.
También ha resaltado que la UR se ha distinguido por ser la primera institución universitaria española en implantar la Licenciatura en Enología en 1994; y que, en la actualidad, lidera la alianza europea EU GIFT, vinculada al vino y a la agroalimentación con identidad geográfica y que es «un regalo fruto del trabajo y el esfuerzo».
Referente en igualdad
La UR, ha subrayado, «se erige también como referente en materia de igualdad de género y liderazgo académico» y ha citado a Carmen Ortiz, quien ostentó el Rectorado entre 2021‐2024 y ha inscrito su nombre en la historia de la educación superior en España como la cuarta mujer en alcanzar la máxima responsabilidad académica en una universidad pública.
Además, la UR aspira a consolidarse como «un espacio inclusivo y diverso, comprometido con la igualdad de oportunidades y la eliminación de barreras, fomentando una accesibilidad universal», ha afirmado.
Para la rectora, «la UR ha demostrado una notable capacidad de resiliencia y respuesta ante situaciones de adversidad», como cuando la pandemia de la covid-19 de 2020 obligó a la institución a transformar, en apenas 48 horas, más de 5.000 clases presenciales en sesiones virtuales. A ello ha sumado el apagón eléctrico del pasado 28 de abril, cuando la respuesta de la UR fue «inmediata y eficaz», lo que permitió preservar la seguridad y minimizar los daños derivados de esta contingencia.
«No obstante, pese a la preparación demostrada y a la capacidad de respuesta colectiva, reconocemos nuestra vulnerabilidad ante futuros escenarios imprevistos», ha señalado, por lo que «seguimos trabajando con determinación para anticiparnos y estar aún mejor preparados ante cualquier eventualidad de carácter serio».
Crecimiento vertiginoso
En estas tres décimas, ha relatado, «la UR ha experimentado un crecimiento vertiginoso y sostenido, que se refleja en múltiples indicadores de excelencia» y, así, el 67,5 por ciento de su claustro ostenta el grado de doctor y 25 de sus investigadores están entre los 10.000 primeros en número de citas a nivel nacional.
Cuenta con 71 grupos de investigación, con más de 87 proyectos de investigación financiados y 21 contratos de transferencia con el tejido productivo, en «un esfuerzo por vincular el conocimiento académico con las demandas reales y emergentes de la sociedad riojana».
«Con la misma vocación de servicio que nos ha guiado hasta ahora, nuestro claustro continuará traduciendo la investigación en soluciones prácticas, de alto impacto, capaces de dar respuesta a los desafíos contemporáneos y futuros de nuestro entorno», según la rectora. Cree que «la UR está preparada y abierta a recibir, evaluar y, en su caso, asumir cualquier propuesta innovadora que pueda ser desarrollada con rigor y excelencia».


