El gran apagón que afectó a millones de personas en España y Portugal el pasado 28 de abril dejó en evidencia una realidad a veces poco conocida para muchos propietarios de instalaciones solares, pese a contar con placas fotovoltaicas: la mayoría de ellos se quedaron sin suministro eléctrico. «Si tenemos placas solares, ¿por qué no tuvimos luz?», se preguntaron muchos. La respuesta es clara y está relacionada tanto con las instalaciones que habitualmente se colocan en España como con la normativa española que obliga a que estas instalaciones conectadas a la red eléctrica se apaguen automáticamente por seguridad en caso de apagón.
Diego Luezas, de Aresol, explica que este es un tema recurrente en las llamadas que han recibido en los últimos días. «Nuestros clientes es verdad que saben que las placas solares que tienen en sus empresas no pueden utilizarse en caso de un apagón porque se lo contamos cuando hacen la inversión, hacemos mucha evangelización con eso», comenta. Sin embargo, reconoce que ha crecido el interés por los sistemas de emergencia o ‘back up’, que permiten a estas instalaciones funcionar incluso cuando hay un apagón generalizado.
La desconexión automática de las instalaciones solares durante un apagón responde a una medida de seguridad regulada. Este sistema, conocido como «protección antiisla», asegura que, en caso de pérdida de tensión en la red, el inversor solar –el dispositivo que convierte la energía generada por los paneles en electricidad utilizable– se apague de inmediato. Esto se realiza para evitar que siga inyectando electricidad en la red, lo cual podría suponer un grave riesgo para los operarios que trabajan en la reparación de los sistemas eléctricos.
Alternativas: sistemas ‘off-grid’ y de ‘back up’
La solución a esta situación pasa por dos tipos de sistemas: los modelos ‘off-grid ‘(conocidos como islas eléctricas) y los sistemas de ‘back up’ (o circuitos de cargas críticas). Las instalaciones ‘off-grid’, al no estar conectadas a la red eléctrica, funcionan de manera independiente gracias al uso de baterías solares que almacenan la energía generada. «Es una opción menos común porque la energía generada, por ejemplo, no podría abastecer a una empresa con mucha maquinaria pero es muy efectiva para lugares donde los cortes de luz son frecuentes o en viviendas aisladas». «Son las islas energéticas que tenemos en algunas aldeas de La Rioja». También existen en viviendas aisladas que no están conectadas a la red eléctrica.
Por otro lado, los sistemas de ‘back up’ permiten que, durante un apagón, la instalación se desconecte de la red general y siga funcionando para abastecer consumos críticos, como servidores en empresas tecnológicas o frigoríficos en el sector farmacéutico.
Raúl Blanco, de Ecotelia, destaca el creciente interés en estos sistemas de ‘back up’ desde su aparición en el mercado hace dos o tres años y especialmente tras el apagón. Según explica, estos sistemas permiten aislarse de la red eléctrica durante un corte de luz, garantizando el suministro de energía en momentos críticos. «La instalación tiene que estar preparada para ello, y hay muchas de las instalaciones que existen que se pueden adaptar a este sistema. Mucha gente está preguntando estos días por ellas».
El uso de sistemas de ‘back up’ no se limita únicamente al ámbito empresarial. Blanco señala su utilidad en viviendas particulares, especialmente en aquellas donde residen personas con necesidades específicas, como el uso de un respirador. «En una casa con una persona con un respirador o con necesidades de este estilo puede ser interesante también, más allá de las empresas», subraya.
Además, Blanco aclara un concepto que muchos desconocen: los sistemas de ‘back up’ pueden funcionar sin baterías. «No es necesario que las haya, se puede poner el sistema para que trabaje con la energía que se genera instantáneamente», explica. Las baterías, aunque útiles para almacenar energía en días nublados, no son imprescindibles para el funcionamiento del ‘back up’.
En definitiva, el reciente apagón ha puesto sobre la mesa la necesidad de reforzar las instalaciones solares con sistemas de respaldo. La energía fotovoltaica sigue siendo una excelente opción para reducir costes y contribuir a un modelo energético más sostenible, pero su integración con sistemas de backup es clave para garantizar el suministro en momentos críticos.


