La Rioja

Pablo Simón: «Si algo ha cambiado en 10 años ha sido la política»

Diez años dan para mucho, y en política, todavía más. Para entender cómo ha cambiado La Rioja en esta última década, hablamos con Pablo Simón, politólogo y arnedano, que pone contexto, matices y memoria a una etapa marcada por el fin del bipartidismo, las primeras alternancias y los no pocos terremotos internos. Una conversación para entender el presente mirando al pasado reciente con motivo del décimo aniversario de NueveCuatroUno.

– En líneas generales, ¿qué ha cambiado en la política riojana en los últimos diez años?

– Si algo ha cambiado en La Rioja en los diez últimos años es la política. Ha cambiado más que en los 20 años anteriores. Lo primero que ocurre en 2015 es el fin del bipartidismo, la entrada de Podemos y Ciudadanos, el final de veinte años de mayorías absolutas de la derecha en la región y la desaparición del partido regionalista en el Parlamento. Eso todo en un solo año.

– Casi nada.

– Pero es que además ese cambio motiva todos los demás que vinieron después. Esos primeros años son alucinantes porque en ningún otro sitio Ciudadanos ‘pide la cabeza’ de un gobernante. En La Rioja lo hace y consigue la desaparición de Pedro Sanz después de veinte años en el Palacete. La caída de un líder por un factor externo nunca había pasado en La Rioja. Esa efervescencia en los cambios provoca el desgaste del PP en la región y la alternancia, que no existía desde los años 90, se da en 2019.

– Y de ahí volvemos a pasar a una mayoría absoluta del PP.

– Ojo, que hasta llegar ahí el PP lo pasó mal. Se vio envuelto en unas primarias entre Ceniceros y Cuca Gamarra y hasta Génova tuvo que intervenir. Que el presidente de la región y el alcalde de Logroño se llevan siempre mal lo sabemos todos, pero eso fue mucho más allá. Pero sí, fue inusual pasar de estar en la oposición a lograr la mayoría absoluta. Ni en Murcia pasó eso: la mayoría de las comunidades del PP tuvieron que pactar con Vox; aquí no hizo falta.

– Si nos centramos en los populares, ¿cómo definirías estos diez años?

– El resumen sería la salida de Pedro Sanz, el gobierno de interinidad de Ceniceros y el “Plan Renove” de Capellán, que por otra parte siempre había sido percibido como un outsider en el PP, no lo olvidemos.

– El PSOE también ha tenido altibajos.

– En el PSOE el mayor hito, sin duda, es la alternancia y el poder colocar a la primera presidenta de la región en el Palacete. Concha Andreu era una candidata improbable y el partido no tenía cultura de gobernar, llevaban décadas en la oposición. El gobierno no empezó bien desde el principio. Recuerda ese verano en el que estuvimos a punto de repetir elecciones. Costó más que en ningún sitio. La entrada de Raquel Romero en el gobierno no le hizo ningún bien al PSOE y la legislatura arranca con muchas dificultades y luego viene la ruptura interna del verano. Todo ello con una discutible gestión, sobre todo interna, con muchos cambios en los cargos y en un contexto de pandemia.

– Ciudadanos llegó, arrasó y desapareció.

– Más o menos como en el resto del país. Vino y tuvo la llave del gobierno, pero no la supo aprovechar. Podían haber sido mucho más influyentes, y eso que consiguieron sacar a Pedro Sanz del gobierno y propiciar todo lo que pasó después.

– Y Podemos también, en la línea general.

– Aquí Podemos hizo lo mismo que a nivel general, pero a la enésima potencia. En Navarra, por ejemplo, el gobierno de coalición funcionó. Aquí, desde el principio, rompieron con ellos mismos y se quedó Henar como garante de la izquierda tradicional. Podemos, ahora mismo, en La Rioja ni existe. Se cargaron toda la poca estructura que había. No ha quedado piedra sobre piedra. Ha sido más una fuente de quebraderos de cabeza que una solución.

– Y entonces entra Vox en el Parlamento.

– Entra, pero lo hace pensando que iba a ser la llave, que iban a ser decisivos, y en La Rioja no lo han sido. Habrá que ver qué implantación de voto tienen en la región porque no dejan de ser una marca nacional.

– ¿Cómo es el votante riojano? Algunos dicen que se fija demasiado en la política nacional a la hora de votar.

– El votante riojano es más conservador que la media española, sobre todo en temas fiscales y culturales. Nos parecemos más a Burgos que a Lérida o que a la propia Navarra, por ejemplo. Además, aquí solo funciona el eje izquierda-derecha porque no impacta el tema territorial pero sientan muy mal las cesiones a los partidos nacionalistas. Es por eso que los partidos en La Rioja son tan cautivos de lo que pasa a nivel nacional. Por ejemplo, tengo claro que mientras gobierne Pedro Sánchez, aquí el PSOE estará lejos de gobernar. Más allá de la descapitalización del partido, y eso de que nadie quiere estar ahí cuando estás en la oposición.

– ¿Se puede hacer una previsión no a diez años, pero al menos a dos?

– La pregunta en La Rioja es si el ciclo de Capellán va a ser de ocho años o de más. Es verdad que ahora, en política, los ciclos son más cortos porque todo se mueve muy rápido, y va a depender de muchas cosas. Como te decía, mientras Sánchez siga en la Moncloa, aquí no va a haber alternancia. Otra cosa sería si gobierna el PP a nivel nacional y tiene que pactar con Vox; eso podría influir. También va a depender de cuánto quiera estar Capellán en el gobierno, si tiene fecha de caducidad autoimpuesta o no. Pero, mientras tanto, los resortes que le da el propio gobierno le van a servir de inercia para seguir. En menor medida, va a depender del PSOE, que además sí o sí necesita algo fuerte a su izquierda.

– ¿Ni siquiera si se pone en oposición el PSOE riojano a Sánchez al modo García Page?

– Eso es un error. Porque no es cuestión de marco ideológico. La gente en La Rioja aprecia los atributos no políticos porque hay muchos votantes despolitizados. Es más cuestión de caer bien y no tanto de políticas. Si el PSOE dice aquí que va a bajar los impuestos no le sirve de nada, porque eso no le quita ni un voto al PP. Eso lo sabe muy bien Capellán que es muy hábil. Sale de una reunión con Sánchez diciendo que ha sido fructífera… Un candidato riojano tiene que proyectar imagen de buena gestión y, sobre todo, de que no haya líos. El votante riojano rehuye de los follones.

– La única duda está entonces en si en las próximas elecciones el PP necesitará o no a Vox.

– Yo creo que Vox ya ha tocado techo en La Rioja. No va a pasar del 15 por ciento, porque no lo ha pasado ni en el ámbito nacional. Si no está en el techo, está muy cerca. Podría conseguir un diputado más pero va a depender más del PP riojano que de ellos mismos.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top