Agricultura

Un mildiu temprano: las primeras manchas llegan a las viñas riojanas

Las lluvias han motivado su temprana aparición en viñas puntuales de La Rioja Baja

Indicio de mildiu en un viñedo de La Rioja Baja, avistado este pasado lunes.

Los atomizadores ya han salido cargados a recorrer las viñas ante la amenaza de que aparezcan focos de mildiu. Las condiciones para que se den esas contaminaciones han sido las idóneas, ya que ha habido un final de invierno y principio de primavera húmedos, por no hablar de las últimas tormentas. Y así con todo, el hongo ha reaparecido un año después en las viñas riojanas, aunque con varias semanas de adelanto respecto a la pasada campaña. Entonces, fue un 18 de mayo cuando se avistó la primera mancha de en un paraje de San Asensio.

José Antonio Pérez, ingeniero agrónomo de Martínez Carra, localizó indicios la pasada semana principalmente en parcelas de La Rioja Baja, concretamente en Calahorra, Pradejón y Ausejo. «Tengo estaciones agroclimáticas con modelos predictivos de mildiu por dos vías diferentes y los días 2 y 3 de mayo me dieron eventos de infección primaria, teniendo en cuenta que el periodo de incubación suele durar entre 7 y 10 días en función de las condiciones climáticas. Todavía hay pocas manchas en campo, pero en las zonas más tempranas donde la fenología va mas avanzada ya se ha podido ver alguna», remarca.

El técnico, quien se encarga de asesorar a viticultores, recomienda «estar vigilantes y, sobre todo, tratar en un momento fenológico adecuado que viene a ser a partir de las primeras hojas extendidas, más o menos con unos diez centímetros de pámpano».

Los tratamientos en preventivo con sistémicos, apunta Pérez, hay que aplicarlos en función de la zona y teniendo en cuenta su historial en cuanto a infecciones de mildiu. «Antes las previsiones de más lluvias de cara a este fin de semana, lo mejor sería que en esos casos se trate en preventivo porque las temperaturas medias van a ser también más elevadas por lo que se va a dar un ambiente más favorable si cabe para el desarrollo de esta enfermedad y también del oídio, en este último caso teniendo en cuenta que es endémico por lo que no hay que despistarse con él».

Reconoce que esta aparición temprana del mildiu no le ha sorprendido: «Intuía que podía ser un año en el que se complicara la cosa. Además, las últimas lluvias que han venido acompañadas de viento sureste han adelantado bastante la fenología y ha habido infecciones primarias. Además, hay zonas que acabaron el año pasado con bastante contaminación por oosporas que pasan el invierno en el suelo porque hubo bastante mildiu tardío, a fin de ciclo, y eso es una fuente de inóculo para este año. Por otro lado, a veces no se tiene mucho en cuenta el laboreo que se hace en las parcelas y eso puede propiciar la propagación de los hongos si justo después de remover la tierra, lo que puede llevar esas oosporas a la cepa, viene un escenario de lluvias».

Aunque hasta la fecha no ha habido ninguna confirmación oficial en cuanto a la aparición de esas primeras manchas por parte de los técnicos de la Sección de Protección Cultivos de la Consejería de Agricultura, estos «se mantienen alertas y vigilantes, atendiendo los avisos que llegan».

En cuanto a los posibles efectos que dejen estas infecciones de mildiu, Pérez advierte de que cuantitativamente no afectan directamente a la producción, si bien esas contaminaciones primarias «pueden producir sucesivas contaminaciones que en estos casos ya sí pueden llegar a las floraciones y al periodo más crítico del cultivo que es el cuajado, lo que dejaría problemas de mildiu larvado que es más preocupante. Por eso es clave controlar el inóculo inicial para que no se dispare luego el riesgo».

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