La Rioja

Demanda Casco Antiguo se querella contra el alcalde de Logroño por presunta prevaricación

La asociación vecinal Demanda Casco Antiguo ha anunciado una querella criminal por prevaricación ambiental contra el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, y su equipo de Gobierno, «ya no solo por la inacción en la toma de medidas para devolver las mediciones de ruido en el centro histórico a la legalidad, sino por pretender modificar su propuesta original de nueva ordenanza de terrazas para ampliar horarios y superficie con la complicidad del PSOE y de VOX».

«Los grupos políticos han acordado enmiendas, que se aprobarán en el pleno del próximo jueves, y que implicarán importantes ampliaciones de superficies de terrazas y también de horarios durante los fines de semana respecto a la propuesta inicial, no sólo para el centro histórico sino para toda la ciudad», señala el colectivo vecinal.

Demanda Casco Antiguo critica que el equipo de Gobierno «solo admite las enmiendas que aumentan el horario y la superficie», mientras «las enmiendas que pedían restricciones adicionales a superficies y horarios en el centro histórico, tras ser reconocido como Zona de Protección Especial Acústica (ZPAE) hace ya casi un año, han sido rechazadas sistemáticamente».

«El Gobierno municipal está dispuesto a aceptar sólo aquellas que implican más superficie (PSOE) y más horarios (VOX) para las terrazas», señala, considerando que «es lamentable, cínico y consideramos también delictivo que, mientras el Ayuntamiento incumple la legislación ambiental europea, nacional y local al no hacer nada para corregir los excesos de ruidos que soporta el vecindario, acepte modificar su propia propuesta de ordenanza, de por sí ya muy generosa con la hostelería y las terrazas, para torturar más al vecindario».

En este sentido, mientras que la propuesta inicial del Gobierno municipal establece como hora máxima de cierre la 1 de la madrugada para los fines de semana, el PP va a apoyar una enmienda de VOX para ampliarlo a la 1:30 horas: «Es una estafa a los ciudadanos, promovida por un grupo de media docena de empresarios del ocio nocturno que dominan la patronal del sector bajo el paraguas de la FER y que llegaron a poner en marcha una patética campaña de recogida de firmas para ampliar horarios saldada con 469 insignificantes apoyos».

FOTO: Riojapress / Fernando Díaz

Dichos firmantes «no ocuparían ni la mitad de sillas con que cuentan las terrazas de la calle Bretón, que suman casi 1.200». «Desconocíamos que tan solo 470 firmas eran suficientes para amedrentar al Ayuntamiento de Logroño y cambiar una normativa», lamenta Demanda Casco Antiguo, «máxime cuando otras ciudades vecinas con más habitantes y más turismo tienen un horario más restringido y siguen teniendo una hostelería floreciente». De hecho, las nuevas ordenanzas que se están tramitando en ciudades como Bilbao y San Sebastián van a reducir aún más sus horarios: «El alcalde, con la complicidad de otros grupos políticos pretende condenar al vecindario del Casco Antiguo pero también a toda la ciudad por otros diez años con una normativa absolutamente anacrónica y desfasada».

El otro gran cambio sobre el borrador original, en este caso a iniciativa el PSOE -que «tampoco plantó cara al lobby hotelero cuando estuvo gobernando la ciudad»- es «ampliar las superficies máximas de terrazas al dejar de computar los metros cuadrados útiles para limitar los espacios de las terrazas por superficies catastrales». «¿Qué chiringuito no tiene 90 metros entre superficies útiles, baños, cocina, interior de barra, almacén…?, nos preguntamos. En la práctica, la enmienda del PSOE, que va a apoyar el PP, suponer fijar en 100 metros, el máximo, la superficie de terraza a conveniencia para todos los establecimientos, lo que supone una usurpación injustificable, no sólo en el centro histórico, sin del espacio público de toda la ciudad», señala el colectivo vecinal.

Demanda Casco Antiguo pide a otras asociaciones vecinales que «protesten contra este nuevo abuso del lobby hotelero y la nueva bajada de pantalones de los principales grupos políticos» y exige al Gobierno municipal «responsabilidad, compromiso con el vecindario y, sobre todo, el cumplimiento de la ley y la adopción de medidas urgentes para reducir la contaminación acústica en la zona, como es su obligación desde que el pasado 6 de junio aprobó en pleno la declaración del centro histórico como Zona de Protección Acústica Especial (ZPAE)».

La asociación denuncia, por último, que las terrazas de Logroño «son las que menos pagan, las que mayores horarios disfrutan y las más cochambrosas de todas las ciudades del entorno».

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