El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) de La Rioja ha reclamado este lunes que el Estado asuma un papel central en la regulación y fiscalización de la inteligencia artificial (IA).
Así lo ha reclamado esta entidad en el manifiesto leído con motivo del Día de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que ha leído una trabajadora de la administración de Justicia, Susana Gutiérrez.
Al acto han asistido los presidentes del Parlamento regional, Marta Fernández, del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja (TSJR), Javier Marca, y de CERMI La Rioja, Manoli Muro, y la delegada del Gobierno en La Rioja, Beatriz Arraiz.
En el manifiesto, Gutiérrez ha resaltado que «nada será inteligente ni sostenible si se excluye los social de la perspectiva de la discapacidad». Ha incidido en la necesidad de que en la legislación existan «obligaciones claras para el desarrollo de la IA», con un enfoque basado en los derechos humanos y en la no discriminación.
Si bien el uso de la IA, «puede suponer grandes beneficios a las personas, también puede dar lugar a «impactos discriminatorios que se traducen en vulneraciones de derechos y generación de estereotipos en todos los ámbitos», ha señalado Gutiérrez. En este sentido, «hasta que estos riesgos no sean evaluados de forma adecuada y desde el enfoque de los derechos humanos, no será posible aprovechar plenamente las ventajas prácticas de la IA».
Por ello, ha defendido que «los sistemas (de inteligencia artificial) han de respetar, proteger, y promover los derechos humanos de las personas con discapacidad, atendiendo a los mandatos incluidos en los tratados internacionales de derechos humanos».
Porque, ha enfatizado esta trabajadora, «no puede haber sistemas que sirvan para la vulneración de los derechos de las personas con discapacidad en general, y de las mujeres y niñas con discapacidad, en particular».
Gutiérrez ha indicado que «la brecha digital» es la principal barrera a la inclusión de las personas con discapacidad, por lo que ha considerado «fundamental» que la IA «no aumente los sesgos discriminatorios o contribuya a crear nuevos sesgos algorítmicos». Asimismo, ha pedido que todas las etapas de la inteligencia artificial sean transparentes y fáciles de comprender y ha considerado crucial garantizar la supervisión humana de la IA y «fomentar la participación activa de las personas con discapacidad».
Por su parte, la presidenta del CERMI La Rioja ha hecho un llamamiento para que la inteligencia artificial sea «accesible, inclusiva y respetuosa».


