Tras el apagón eléctrico que afectó a gran parte del país, las asociaciones de consumidores han comenzado a orientar a la ciudadanía sobre sus derechos y las posibles vías de reclamación. Tanto la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) como Facua han recomendado conservar pruebas de los daños sufridos, especialmente en el hogar, como alimentos estropeados, electrodomésticos averiados o problemas derivados de la cancelación de viajes. «Hay que recopilar la mayor información posible, hacer fotos de los alimentos dañados y reclamar cuanto antes», explica Borja Carvajal de Carvajal Ausejo Correduría de Seguros.
«Lo importante es recopilar toda la información posible y hacérsela llegar cuando antes a los seguros», explica advirtiendo que «dependerá de la causa del apagón si las compañías se hacen cargo o no de las reclamaciones».
Facua, además, recomienda revisar las pólizas del seguro del hogar, ya que muchas incluyen coberturas por pérdida de alimentos debido a cortes de suministro. Los consumidores pueden reclamar a las compañías eléctricas si sus electrodomésticos han sufrido daños por subidas de tensión al restablecerse el servicio. Para ello, se debe contactar tanto con la comercializadora como con la distribuidora, cuyos datos figuran en las facturas.
En el caso de los viajes interrumpidos, la OCU recuerda que las personas afectadas tienen derecho a la devolución del billete o a ser recolocadas en otro servicio, aunque no recibirán una compensación adicional. Las empresas transportistas deberán reembolsar los gastos derivados de alojamientos o comidas si no se prestó el servicio de asistencia correspondiente. Por su parte, Renfe ha anunciado que los billetes afectados podrán cambiarse o reembolsarse sin coste adicional. En el caso de vuelos, autobuses y trenes, los reembolsos deben efectuarse en un plazo de 7, 14 y 30 días respectivamente.
Por último, los expertos recomiendan guardar todas las pruebas posibles: tiques de compra, facturas, fotografías de alimentos dañados y documentos que demuestren pérdidas económicas, como billetes de transporte o reservas de eventos cancelados. En función de la duración del apagón y del tipo de daño, podrían activarse compensaciones por parte de las compañías eléctricas o los seguros contratados, aunque algunas, como los descuentos en la factura eléctrica, podrían demorarse hasta el primer trimestre de 2026.
¿Cuándo se pone mala la comida?
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria (Aesan) ha señalado que si el corte de luz ha sido inferior a cuatro horas, el frigorífico puede mantener la temperatura de los alimentos por debajo de los 5 grados y no sería en principio necesario descartar ningún alimento a causa del apagón. En cambio, cuando el corte ha sido superior a ese periodo, es posible que se haya superado la temperatura de los 5 grados y hay que tirar aquellos alimentos perecederos como carne, pollo, pescado, huevos, leche o queso fresco o sobras.
La agencia recuerda que las frutas y las verduras enteras pueden mantenerse a temperaturas superiores, por lo que pueden consumirse si mantienen las condiciones de frescura y siguiendo las recomendaciones para su lavado habituales. “En el caso de las frutas y verduras cortadas o ensaladas preparadas deberán tirarse, al igual que sucede con los alimentos perecederos”, dicen.
Mientras, los congeladores pueden mantener la temperatura de congelación al menos 24-48 horas, si no se abren las puertas. Los alimentos se pueden volver a congelar si no se han descongelado completamente (mantienen cristales de hielo en su superficie, dureza y sensación de frío).


