Unos 500 operadores y alrededor de las 9.000 hectáreas certificadas constituyen el Consejo de la Producción Agraria Ecológica de La Rioja (CPAER). Pero, además de todo ello, un equipo multidisciplinar de siete personas trabaja en una misma línea para avanzar en una nueva era para la agroecología en la región. Y para una nueva etapa, una nueva cara. María Gloria Sáenz ejerce desde hace casi dos meses como gerente y directora técnica de este organismo para planificar así todo un programa donde se creen sinergias entre los productores y los consumidores, «porque unos sin los otros no pueden convivir ni avanzar».
– ¿Qué enfoque nos vamos a encontrar a partir de ahora?
– Aquí la autenticidad y la sencillez son las principales líneas de actuación. Además, es sabido que las políticas verdes impulsadas desde Europa, como la estrategia de la granja a la mesa, ya cuentan con sus apoyos. Aunque también tiene sus detractores, porque los propios productores a veces sienten que les exigen de más o les fiscalizan, lo cierto es que estas políticas apuestan por una mayor sostenibilidad. Si ponemos el foco en el largo plazo y no en el cortoplacismo vemos que lo mejor para el territorio es poder hacer una serie de actuaciones que sean rentables económicamente para nuestros agricultores y que a su vez lo sean a nivel social y medioambiental. Pero si desde la sociedad no existe esa demanda de estos productos, todo esto no funciona.
– ¿Y existe ese compromiso necesario tanto por parte del productor, a la hora de producir en ecológico, como del consumidor, que demande este tipo de alimentos?
– Es cierto que las nuevas generaciones están apostando fuerte por lo sostenible. Están más concienciadas, quieren cuidarse y al final nosotros lo que estamos vendiendo son productos más sanos y más respetuosos con el medio ambiente y el bienestar animal. Pero también es cierto que debe darse ese compromiso por ambas partes. Al final cada vez que aumenta la inflación, la gente va más ajustada y hay que valorar, pero tampoco hay que confundir valor con coste. Por eso apostamos por un consumo de proximidad, de La Rioja, porque eso beneficia tanto al territorio como a la salud de las personas.
– Entre las apuestas fuertes dentro de esta nueva etapa, la labor comunicativa a través de los diferentes canales, incluidas las redes sociales, es un pilar clave. ¿Cómo va a desarrollar esta estrategia el CPAER?
– Es evidente que comunicar y transferir información es vital para que tu mensaje y tus acciones tengan impacto. Puedes hacer algo que funcione fenomenal, pero si no lo sabes transmitir bien, al final no vas a lograr los objetivos fijados. Lo positivo de las nuevas tecnologías y de las redes sociales es que justamente nos permiten eso, el llegar a comunicarnos, acceder a ese público objetivo y poder trasladar la filosofía y las ideas que tenemos. Así que este año, entre otras cosas, hemos abierto un perfil en LinkedIn para llegar también a un público más profesional, que es importante también para crear consorcios y establecer sinergias entre técnicos, tanto de La Rioja como de otras comunidades autónomas. También hemos creado un perfil en TikTok, porque al final cada vez se ven más agricultores en estas redes sociales que llegan así a su público. El saber transmitir el mensaje en píldoras y en vídeos cortos creo que es una meta y un reto que vamos a conseguir.
– El ecomercado de los sábados por la mañana en el centro de Logroño es una de las actividades que se mantienen. ¿Se pueden avanzar otras iniciativas que vayan a ponerse en marcha?
– Así es, el ecomercado continúa porque nos parece vital tener esa presencia en Logroño donde los productores ponen a disposición del público el producto de temporada ecológico. Pero, además de eso, también mantenemos la iniciativa de ’12 alimentos ecológicos, 12 meses’ con Wine Fandango, con la novedad de que este año incluimos también el vino ecológico. Continuamos también con la labor en los centros escolares para hablar de la importancia y la concienciación de una alimentación saludable. Este mismo mes, por ejemplo, nos hemos adscrito al PAEAS, que es el Programa de Educación Ambiental para la Sostenibilidad de La Rioja. Ahora estamos en la feria de Madrid Gourmet y en noviembre llegará BioCultura, así que seguimos trabajando con muchos planes y también proyectos de investigación con bodegas y agricultores que creo que pueden marcar un antes y un después.
– La agricultura ecológica va ganando mayor presencia poco a poco, con el viñedo ocupando prácticamente la mitad de la superficie en La Rioja. ¿Qué otros cultivos están también en auge?
– Cabe señalar que de las 9.000 hectáreas en ecológico en La Rioja, unas 3.000 corresponden a pastos y terreno para pecoreo de las abejas, por que también tenemos tres apicultores ecológicos. Después del viñedo, que es nuestro cultivo principal con cerca de 3000 hectáreas, el segundo cultivo prioritario es el almendro y el tercero, el olivar. En este caso, el olivar es un caso interesante porque, en proporción, es el cultivo que mayor porcentaje tiene en ecológico respecto a lo convencional ya que alrededor de un 15 por ciento del olivar que se cultiva en La Rioja es ecológico. Mientras, en el caso del viñedo ese porcentaje es de un 7,5 por ciento, y en almendro es bastante menor. Así que hay que valorar que que nuestros olivicultores riojanos están haciendo un trabajo estupendo. Tampoco podemos olvidar a nuestro horticultores ecológicos porque es cierto que ahora esto está en auge, ofreciendo un producto de excelente calidad, con más operadores y con mercados asentados tanto en la región como en otras zonas. Todos ellos cumpliendo con unos niveles de exigencia muy altos.


