La Dirección General de Calidad Ambiental, Cambio Climático y Agua del Gobierno de La Rioja ha fallado contra la construcción de una nueva planta de biometano y biofertilizantes a apenas 1,7 kilómetros del casco urbano de Autol, toda vez que su funcionamiento produciría un impacto «severo y permanente» en el entorno.
La planta, cuya construcción estaba previsto en el polígono industrial de Autol, tenía como función el aprovechamiento de residuos agropecuarios para la producción de biocombustibles mediante la técnica de la digestión anaeróbica. Todo ello, en unas instalaciones asentadas sobre una superficie superior a los 230.000 metros cuadrados.
En concreto, la puesta en marcha de las instalaciones implicaría una gestión de unas 120.000 toneladas de residuos al año, que precisarían de hasta 21 camiones de 25 toneladas para transportarlos cada día. La planta funcionaría 24 horas al día, durante los 365 días del año, y precisaría de un consumo anual de 9.600 metros cúbicos de agua, suministrada a través de camiones cisterna.
El proyecto que ahora ha tumbado el Ejecutivo autonómico por no superar la declaración de impacto ambiental despertó la firme oposición de otros organismos, tales como el Consejo Regulador de la DOCa Rioja, Ecologistas en Acción, el PSOE de La Rioja y el grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Autol.
En sus alegaciones, el Consistorio autoleño se manifestó contra el proyecto -impulsado por la sociedad Biometano Autol, S. L.- fundamentando como razón principal el «rechazo social mayoritario» por la cercanía de las instalaciones «a la Bodega Cooperativa y a una industria agroalimentaria en las que podría haber afectaciones a corto-medio plazo».
Pero no quedaban ahí los argumentos en contra de la planta de biometano, ya que el Ayuntamiento considera que «en Autol no hay vertidos suficientes como para tener la necesidad de ello y, por tanto, serán aquellos municipios con un número importante de granjas -por ejemplo- los que tengan que hacer frente a este problema, que entendemos hay que darle solución». A todo ello añade los problemas de circulación que el trasiego de camiones de alto tonelaje provocaría en la localidad, ya que «nuestra única vía de transporte de camiones pesados es la travesía que pasa por el centro del pueblo y no admite más tráfico del que ya tiene».
El Gobierno de La Rioja ha requerido hasta en dos ocasiones al promotor del proyecto para que subsane las deficiencias expresadas en la declaración de impacto ambiental, sin que la compañía las haya subsanado en tiempo y forma. Ahora, con el informe desfavorable de Calidad Ambiental, la compañía que tenía previsto impulsar la planta de Autol dispone de 15 días para solicitar una nueva declaración en otro emplazamiento. Si expirado ese plazo el promotor no presentara la documentación, el proyecto de la futura planta de biometano quedará oficialmente archivado en un cajón.


