El Gobierno de La Rioja ha solicitado al Ministerio de Transportes que reconsidere la construcción de la variante de Briones. La propuesta plantea que, en lugar de esta infraestructura, se habiliten dos nuevos enlaces en San Asensio y Ollauri, permitiendo que la AP-68 funcione como una variante alternativa tras su liberación en noviembre de 2026.
Según la propuesta remitida al Ministerio, estos dos enlaces mejorarían la conectividad entre la autopista y la N-232, facilitando el tránsito en la zona de Briones sin necesidad de una nueva carretera. Además, se sugiere la posibilidad de un tercer enlace en Briones para optimizar aún más el acceso. El enlace en Ollauri beneficiaría no solo la conexión con la N-232, sino también con la N-124 y la LR-207, mientras que el de San Asensio permitiría conectar con la LR-314.

Uno de los principales argumentos del Gobierno riojano es la protección del entorno, ya que la variante de Briones atravesaría una zona de viñedos de alto valor paisajístico y económico. La Rioja es una de las regiones vitivinícolas más importantes del país, y cualquier intervención en este territorio puede tener un impacto en el sector. Por ello, se considera que aprovechar la infraestructura existente con nuevos enlaces a la AP-68 es una solución más respetuosa con el medio y el tejido económico local.

Por el momento, el Ministerio de Transportes no ha respondido a la propuesta. «Es posible que estén esperando a la liberación de la AP-68 para analizar los flujos de tráfico y tomar decisiones, pero creemos que tiene sentido aprovechar la infraestructura existente en lugar de construir una vía paralela», han señalado desde el Ejecutivo riojano.
El año pasado, el Ministerio ya modificó el diseño de la variante de Briones, reduciendo su trazado de autovía de cuatro carriles a una carretera convencional de dos, tras un estudio que preveía una menor carga de tráfico en la N-232 con la eliminación del peaje. Ahora, con la posibilidad de estos nuevos enlaces, el Gobierno de La Rioja busca evitar la ejecución de la variante y optimizar los recursos viales en la región sin comprometer un entorno de gran valor vinícola.
De momento más allá de los enlaces a mejorar en Calahorra y Haro y los que se están construyendo en la Ronda Sur, el resto de los enlaces tanto en la Rioja Alta como en La Rioja Baja están en procesos de estudio por parte del ministerio.


