La solidaridad de los logroñeses volvió a brillar bajo la lluvia. Una rápida y decidida actuación de varios vecinos, junto a dos agentes de la Policía Nacional y una enfermera, permitió salvar la vida de un hombre que había sufrido un infarto al volante de su vehículo. Gracias a esta heroica colaboración, consiguieron estabilizarlo hasta la llegada de los servicios sanitarios, demostrando una vez más que la humanidad siempre prevalece, incluso en las circunstancias más difíciles.
Dos agentes de la Policía Nacional, que prestaban servicio de paisano, intervienen con un ciudadano que se encontraba en un vehículo, inconsciente y con los labios amoratados. Al parecer estaba sufriendo un infarto, y en su actuación realizan maniobra de reanimación cardiopulmonar, mientras solicitaban servicios sanitarios en el lugar.
Los agentes estaban en un vehículo «no rotulado» realizando labores de investigación cuando, al llegar a un paso de cebra, observan que en el interior de una furgoneta su conductor estaba con la cabeza agachada sobre el volante con el cinturón puesto. Inmediatamente los agentes deciden intervenir, mientras dos mujeres, en actitud muy nerviosa, se encontraban junto al vehículo. Una de ellas les manifiesta que es enfermera y que el hombre de la furgoneta podría estar sufriendo un infarto.
Al comprobar que el vehículo se encontraba perfectamente cerrado, uno de los agentes utilizando el extintor que portaba en el vehículo oficial comenzó a golpear la ventanilla de la furgoneta en numerosas ocasiones, si bien no pudo conseguirlo. Un chico que se encontraba en el lugar facilitó al agente una herramienta «llave de grifa» con lo que el agente finalmente pudo fracturar la ventanilla, abrir el seguro y acceder al conductor que se encontraba inconsciente. Al mismo tiempo el otro agente solicitaba a los servicios de emergencia la presencia en el lugar de servicios sanitarios.
Una vez que consiguieron acceder hasta el conductor, uno de los agentes ayudado por la enfermera y varios ciudadanos que allí se encontraban, lo trasladaron inmediatamente a un local adyacente a cubierto, puesto que llovía abundantemente. Lo tumbaron desgarrando su camisa y continuaron con la maniobra de reanimación cardiopulmonar.
La colaboración ciudadana
La enfermera, dejando a los agentes a cargo de la reanimación, se dirigió hasta un gimnasio cercano donde le facilitaron un ‘DESA’ (un desfibrilador semiautomático), volviendo con él al lugar de la actuación acompañada de personal del gimnasio, donde continuaron con la maniobra de reanimación y comenzaron a hacer uso del DESA, ayudando en la propia reanimación el personal del citado centro deportivo a los agentes, momento en el llegaron los servicios sanitarios.
La colaboración ciudadana ha sido fundamental en esta intervención. Los agentes, en labores de investigación, no disponían de DESA en su vehículo, como si disponen los radiopatrulla, cedidos por la Consejería de Salud.
Personados en el lugar los servicios sanitarios en una ambulancia tipo S.V.A. (Soporte Vital Avanzado), pudieron estabilizar al conductor de la furgoneta, procediendo a trasladarlo al Hospital San Pedro. Como consecuencia de la intervención, uno de los agentes también tuvo que ser trasladado al centro sanitario para ser asistido de varios cortes que en la mano que se produjo al fracturar el cristal de la furgoneta.


