Eduardo Palacios
El hasta este viernes secretario general de CCOO de La Rioja durante el última década, Jorge Ruano, ha indicado a EFE que el sindicato se encuentra en «un buen momento de salud» por su representatividad y afiliación y en la que su sucesor, Rodrigo Alfaro, tiene algunas tareas claras, como impulsar un plan industrial de la comunidad riojana.
Jorge Ruano Chover (Logroño, 1970) ha considerado que su ciclo había terminado y era el momento de dar un paso al lado en la organización y buscar nuevas metas, que podrían llegar desde la organización confederal, una vez que esta celebre su próximo congreso, a mediados de junio.
Ha señalado que este viernes, en el que CCOO de La Rioja celebra su congreso, deja la Secretaría General del segundo sindicato regional «satisfecho y tranquilo» por el trabajo realizado y porque «hay relevo y proyecto»; además de por «el crecimiento que hemos tenido en los últimos años, tras superar una etapa difícil».
«Bueno, en realidad, nunca hay un momento bueno en el sindicalismo, siempre hay retos y situaciones complicadas a las que responder», ha subrayado.
De hecho, en esta década ha tenido que lidiar con situaciones muy comprometidas, desde la marcha de empresas importantes de La Rioja, como Altadis; a la pandemia de la covid-19.
Está convencido de que, pese a las críticas que se producen «desde ámbitos muy determinados» a su sindicato y a los representantes de los trabajadores en general, «somos formaciones de éxito, CCOO lo es y la gente sigue confiando en nosotros».
En los últimos años, CCOO en La Rioja «ha aumentado un 11 por ciento sus delegados en las empresas y la afiliación está en un récord histórico, con un 51 por ciento de mujeres», ha dicho.
De esta década ha destacado los frutos que ha dado el diálogo social, «con gobiernos regionales de diferente color y con posiciones con la patronal que, lógicamente, no coinciden, pero hemos sido capaces de hablar y de llegar a acuerdos».
Convocar al Consejo de Diálogo Social
Tiene la idea de, en su último acto como secretario general, pedir la reunión del Consejo del Diálogo Social para analizar «algunas cuestiones que hay pendientes y en las que avanzar»; además de «estudiar cómo van a afectar los aranceles a nuestra economía», aunque «es cierto que todavía no está muy claro qué van a hacer los gobiernos y cómo va a haber que actuar».
Pero más allá de esa situación actual con el comercio, ha considerado que la economía riojana tiene pendiente, para afianzar su crecimiento, diseñar un plan industrial porque «el sector de la industria tiene una salud buena en nuestra tierra, pero hay que asegurar el futuro y reforzarla», con el objetivo no solo de evitar cierres, sino de mejorar el atractivo para atraer empresas.
Además, ha defendido que se debe abordar «con una visión amplia» una «estrategia de los cuidados», ya que «ese va a ser un pilar de la sociedad y la economía en los próximos años»; y avanzar en una estrategia de salud laboral para «romper con cifras de siniestralidad que son inasumibles en nuestra tierra».
Este hijo de «históricos» de CCOO, como son Manuel Ruano y Carmen Chover, llegó al cargo de secretario general desde la Federación de Industria con un 77 por ciento de los votos; y deja su puesto con la idea de «seguir vinculado a mi tierra de alguna manera».
Además, sale orgulloso de haber contribuido a que «haya un relevo tranquilo, algo que no ha sido tan habitual y que ahora es un punto fuerte más de nuestra organización», ha concluido.


