Por Sara Dominguez Baeza.- El marketing digital es desde hace años una apuesta imprescindible para el crecimiento de cualquier negocio. A diferencia de lo que ocurría hace pocas décadas, donde estar presente en internet era una ventaja competitiva, en la actualidad esta práctica supone ya un hábito de supervivencia.
No es que vayas a ganar impacto mediático o conseguir más clientes si te promocionas en internet, sino que vas a caer en el olvido si no estás presente en la red de redes. A partir de ahí, haciéndote ya un nombre conocido en este canal es cuando puedes aspirar a ganar relevancia gracias al aprovechamiento de estrategias como el email maketing.
Y para lograrlo, el mejor compañero en la actualidad es Mailrelay. Esta plataforma ofrece la mayor cuenta gratuita del momento, una herramienta que dispone de editor con capacidad IA, API de desarrollo y SMTP con estadísticas.
De hecho, el gestor acumula décadas en el sector y se ha convertido en una herramienta de email masivo fiable. Por supuesto, todo esto lo complementa con un soporte técnico atendido al 100% por personas expertas en email marketing, lo que da lugar a una plataforma fácil de utilizar, potente y con muy buena capacidad de entrega.
Con todo esto, queda claro que sacar partido del correo electrónico como estrategia de marketing digital es necesario. Pero, ¿sabes cómo hacer eso posible, cómo dirigir los deseos de crecimiento a una realidad palpable? Para lograrlo, aquí van algunas recomendaciones que puedes seguir.
Selecciona bien la audiencia que va a recibir los correos
La segmentación es el proceso que consiste en hacer llegar los envíos a las personas que realmente pueden estar interesadas. Es vital en cualquier campaña de marketing dirigir cada una de las estrategias al público adecuado.
Es algo que habitualmente se hace en redes sociales, seleccionando la mejor plataforma posible para la audiencia que allí se acumula, con mensajes claros y convincentes; y que también hay que poner en marcha a través del correo.
Para hacerlo, puedes segmentar tus listas de correo electrónico mediante información que ya has obtenido previamente de esos clientes con boletines de suscripción, tasas de apertura del correo, interacciones en forma de respuesta, participación en encuestas o páginas de bienvenida.
A su vez, hay gestores de correo que incluyen apartados para diferenciar clientes potenciales entre nuevos usuarios, clientes habituales, prospectos inactivos… Con todo esto, siempre haciendo un buen trabajo de análisis e investigación, se pueden conseguir muy buenos resultados.
Convicción en los correos y llamadas a la acción
En cada correo electrónico que envía una empresa debe primar la idea de conseguir una respuesta por parte del receptor. Ojo, que esa respuesta no siempre tiene que ser una venta directa, puede ser lograr un nuevo suscriptor, aumentar la tasa de recepción, mejorar el tráfico hacia otros canales, buscar interacciones en la página web o las redes sociales, etc.
Y para lograr esta meta es vital diseñar los envíos con diferentes fórmulas o estrategias. Una de las más conocidas es el método AIDA, que responde a las siglas de Atención, Interés, Deseo y Acción.
Es importante que cada envío sea atractivo para la persona que lo recibe, de ahí el término Atención. Hay que llamar su atención mediante un asunto interesante y que le genere curiosidad.
Desde ahí, buscar cierta complicidad y expectación, el deseo de seguir consumiendo ese contenido y, para terminar, concluir con una llamada a la acción (CTA, Call to Action).
El CTA es crucial, porque es lo que va a suponer nuevas interacciones o respuestas por parte de los usuarios. Aquí caben acciones como solicitar más información y pedir datos que ayuden a segmentar a los clientes, invitarlos a unirse al boletín de suscripción, animarlos a que abran el infoproducto enviado o directamente que visiten la tienda online.
¿Cuándo es el mejor momento para hacer envíos?
Al igual que hay que seleccionar cuidadosamente los destinatarios y utilizar un lenguaje persuasivo y conciso, es también importante elegir el momento de los envíos. Hay más o menos opciones de apertura, lectura y respuesta de un correo electrónico en función del momento de recepción.
Muchos estudios confirman esa realidad y, aunque es cierto que no existe un momento que sea perfecto y que siempre se cumpla, sí hay rangos o periodos temporales que ofrecen mejores resultados. Los lunes y los viernes no son buenos para las campañas de marketing, porque los destinatarios están más preocupados por asuntos o cuestiones laborales.
Algo parecido ocurre con los fines de semana, periodo en el que los usuarios de correo electrónico desconectan y piensan más en otros asuntos. En cualquier caso, hay empresas a las que sí le funcionan estos lapsos de tiempo, especialmente las dedicadas al ocio, la moda o el entretenimiento.
En resumen, para sacar partido del email marketing hay que analizar detenidamente toda la información que puede ofrecer el correo electrónico como estrategia de captación de usuarios y aprovechar herramientas potentes del mercado, como Mailrelay, que es un gran aliado para crecer como empresa.


