Las consecuencias no han tardado en afectar a los ciudadanos. Primero fueron las piscinas de Lardero y ahora el centro La Atalaya de Logroño. La falta de profesionales ante las bajas tras los impagos de Ociosport, que se remontan en algunos casos al mes de enero y en otro al de febrero, han provocado el cierre inminente del centro. Durante estos días con las instalaciones todavía en activo, el Ayuntamiento logroñés mantendrá reuniones con los padres afectados para explicarles la situación y hacerles partícipes de que se está trabajando para reubicar a los niños en otros espacios.
El Consistorio anunciaba la cancelación de los contratos con la empresa Ociosport, adjudicataria de varios servicios municipales, por incumplimiento al no pagar a sus trabajadores el pasado viernes con el objetivo de que «los servicios no se viesen afectados». Algo que no se ha podido evitar. Aún así, el Ayuntamiento asegura que está ofreciendo a los padres seguir prestando el servicio a través de otras ludotecas.
Situada en el barrio de Valdegastea, los padres de los usuarios han recibido la información de que el centro ha cerrado sus puertas “hasta nueva orden” debido a la falta de personal para hacerse cargo de los servicios auxiliares. Este cierre ha generado preocupación e incertidumbre entre las familias usuarias del centro, muchas de las cuales dependen del mismo para poder conciliar su vida laboral y familiar.
“El servicio de la ludoteca ha sido un desahogo enorme para nuestra familia. Es uno de los pocos recursos municipales que tenemos en el barrio y lo consideramos imprescindible”, explica un vecino afectado. “Esta mañana nos han avisado del cierre sin saber siquiera si será por unos días o para siempre. En el Ayuntamiento nos han dicho que el problema con Ociosport les había sobrevenido”.
El enfado de los vecinos es evidente ante «la falta de información clara y plazos definidos para la reanudación del servicio». Según ellos, «desde el Consistorio no se ha concretado aún una solución ni un calendario de reapertura», lo que ha generado un profundo malestar en un barrio que ya arrastra históricas carencias en cuanto a infraestructuras y servicios municipales.
Desde el Ayuntamiento han explicado a NueveCuatroUno que «la falta de personal de limpieza y auxiliares estaba empezando a generar situaciones complicadas» pero se está sondeando a los padres para que puedan seguir recibiendo el servicio desde otras ludotecas». Además este martes tendrán una reunión con los padres para explicarles la solución que han buscado para los días de Semana Santa.


