El Beso Café, ubicado en la Plaza del Mercado de Logroño, se enfrenta a una amenaza real. El nuevo anteproyecto de ordenanza municipal que pretende vincular el tamaño de las terrazas al del interior del local pone en jaque «su viabilidad», según indican sus propietarios en una nota de prensa. «Y con ella, nueve puestos de trabajo, una actividad cultural viva y un espacio que forma parte del alma del Casco Antiguo».
El problema es claro: «El 80 por ciento de la facturación de El Beso Café proviene de su terraza». Bajo la nueva normativa, el número de mesas exteriores pasaría de veinte a tan solo cuatro. “No salen las cuentas”, denuncian desde el local. Su futuro sería inviable económicamente.
Esta no es la primera vez que se intenta aplicar una medida similar. En 2018, ya hubo un intento por parte del Ayuntamiento, que quedó paralizado tras las protestas de la hostelería y la oposición política, que reclamaban un estudio de impacto que nunca llegó a realizarse. Se introdujeron algunas excepciones, pero ahora el debate vuelve con fuerza y sin ese análisis pendiente.
Desde El Beso Café reclaman respuestas para varias preguntas: «¿Por qué se retoma una normativa que ya fue cuestionada sin resolver antes sus carencias? ¿Por qué se sigue adelante sin un estudio que evalúe sus consecuencias reales?»
Califican el criterio del tamaño del local como un «agravio comparativo» que castiga a las pequeñas cafeterías, muchas de las cuales -como la suya- no podrían sobrevivir sin su terraza. También advierten del impacto indirecto: menos actividad, pérdida de empleo, deterioro del tejido social y un golpe al turismo y la vida en el centro histórico.
Frente a esto, proponen una normativa más flexible y ajustada a la realidad de cada espacio. Por ejemplo: «Diferenciar entre espacios ordenados y no ordenados. Tener en cuenta la superficie real, la antigüedad del negocio, la fachada y el entorno urbano. Valorar las licencias de cierre, ya que no es lo mismo un bar que cierra a medianoche que una cafetería que trabaja por las mañanas. Y, en ningún caso, reducir más de un 30 por ciento las terrazas ya existentes».
Ante la gravedad de la situación, El Beso Café ha lanzado una campaña de recogida de firmas bajo el lema ‘Salvemos El Beso Café’, disponible en Change.org. Buscan el apoyo de la ciudadanía, conscientes de que no se trata solo de un negocio, sino de conservar la vida que da sentido a la Plaza del Mercado.


