Son más de 600 las firmas recogidas por los vecinos de Agoncillo para evitar que se habilite en la urbanización Aguas Mansas de Recajo un piso tutelado para menores con responsabilidades penales. Una sensación de malestar y «preocupación» generada, según los afectados, porque «no hay garantías sobre el control de los jóvenes ni sobre las medidas para evitar conflictos con los vecinos, especialmente con familias y niños que ya residen en la urbanización».
Sobre ello, la alcaldesa del municipio, Encarna Fuertes, se ha pronunciado para remarcar que «la prioridad es defender los intereses de los vecinos y garantizar su tranquilidad». La primera edil incide en que ya ha trasladado a la empresa concesionaria del proyecto las inquietudes vecinales así como la solicitud para recibir información detallada relativa a ello.
«Se han mantenido una serie de reuniones entre la empresa, los vecinos y las administraciones del Ayuntamiento de Agoncillo y el Gobierno de La Rioja para explicarnos en profundidad las características del alojamiento, así como el perfil de los destinatarios acogidos en él», explica Fuertes ante el desasosiego que se respira en la urbanización en cuestión.
«Nuestro compromiso es analizar toda la información con rigor y, junto con los vecinos, tomar la decisión que garantice y tenga en cuenta tanto las necesidades sociales, como el sentir y preocupación de nuestros residentes. Seguimos trabajando para que su voz sea escuchada y poder encontrar la mejor solución posible para todos» sentencia la alcaldesa.
En el comunicado emitido por los habitantes de la urbanización Aguas Mansas se alude a que «el entorno no reúne las condiciones necesarias para la integración de los menores, ni para garantizar la seguridad de los residentes». Una urbanización «aislada, sin colegios, centros de ocio o servicios básicos, y rodeada únicamente por una carretera nacional, una fábrica, una gasolinera y un prostíbulo». «Esta ubicación parece responder únicamente a criterios económicos y no al bienestar de los menores ni de la comunidad», lamentan.


