Logroño vive pendiente este martes de la furia del río Ebro, que baja crecido tras el carrusel de borrascas que ha llenado los embalses riojanos y amenaza con poner en aprietos a las instalaciones que se levantan a ambas orillas del cauce a su paso por la capital autonómica.
Desde primera hora de la mañana ya se aprecia cómo el caudal le ha ganado terreno a las riberas, si bien aún se encuentra lejos de los 800 o 900 metros cúbicos por segundo que la Confederación Hidrográfica del Ebro espera que se alcancen al paso por Logroño. A las nueve de la mañana era de apenas la mitad, unos 400 metros cúbicos por segundo, con un nivel de 2,43 metros (el nivel amarillo se establece a partir de los 3 metros y el nivel rojo a partir de los 4 metros).

Ante estas previsiones, el Ayuntamiento de Logroño mantiene desde este lunes el seguimiento y control del río a su paso por la ciudad. A través del servicio de Protección Civil, se está realizando un seguimiento ininterrumpido de este aumento del caudal del río en coordinación con el CECOP SOS Rioja 112, debido, principalmente, a las abundantes precipitaciones en las cabeceras y las aportaciones de los pantanos.
Se han puesto en alerta, en modo preventivo, a todas las instalaciones que pueden tener incidencias por filtraciones, como son la urbanización Ciudad de Santiago, el Camping La Playa, la Hípica Militar, las instalaciones deportivas de Las Norias y el CTD Adarraga y al restaurante El Rincón de Julio ante la posibilidad de filtraciones como ya ha ocurrido en episodios anteriores.

El Ayuntamiento de Logroño está llevando a cabo la limpieza y revisión de todos los sumideros de ese entorno con objeto de minimizar al máximo las consecuencias de episodios de crecidas como esta.
Por otro lado, se recomienda a la ciudadanía adoptar las medidas de prevención necesarias en las zonas inundables, así como extremar las precauciones en las inmediaciones del Parque del Ebro y del Parque del Iregua, fundamentalmente en la desembocadura del río Iregua.


