Desde Ventas Blancas, desde Ocón y también desde la N-232 a su paso por el término municipal de Galilea y Corera. Las hélices de dos de los molinos que conformarán los parques eólicos Jubera I y II ya se ven desde diferentes puntos de los Valles del Jubera y de Ocón. Los nueve restantes, mientras tanto, avanzan en su montaje en el término de Santa Engracia, constituyendo así el primer parque eólico terrestre que SSE Renewables inicia en España después de hacerse con el proyecto que impulsó Siemens Gamesa en 2022.
Está previsto que la infraestructura, cuyas obras se iniciaron hace ya un año, entre en funcionamiento a finales de este año con una operatividad de unos 30 años. Serán un total de once aerogeneradores Nordex (seis del proyecto I y cinco del proyecto II) de unos 200 metros para generar alrededor de 64 megavatios (una altura de buje de 115 metros sumados a los 85 metros de longitud de cada una de las tres aspas).

Paralelamente, la Plataforma por el Progreso Sostenible de las Tierras Orientales de La Rioja continúa a la espera de que se resuelva el recurso contencioso presentado en su contra. La abogada de la misma, María José Nestares, confía en que se dicte sentencia a favor de la Plataforma: «Ahora toca esperar a que finalice el procedimiento pero en el supuesto que la sentencia sea desfavorable para ellos, imagino que la recurrirán ante el Tribunal Supremo y este puede no admitir a trámite el recursos, con lo que la empresa debería demoler la instalación, o admitirlo a trámite y ya que decida el Supremo».
Entre los principales motivos por los que la Plataforma presentó el recurso ante una resolución «que no es conforme a derecho» se encuentra el hecho de haber presentado un mismo proyecto pero fraccionado. «Ambos tienen la evacuación por la misma línea de salida y, de no haberlos presentado fraccionados, el proyecto superaría los 50 megavatios y debería haberse tramitado en el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, no en la comunidad autónoma. Al fraccionarlos, además, las Declaraciones de Impacto Ambiental también se presentan de forma fraccionada, por lo que los impactos son menores», apunta Nestares.
El parque eólico Jubera I y II continúa formando su estructura y, una vez completado, el parque generará suficiente energía renovable baja en carbono como para abastecer a unos 55.000 hogares al año y compensará casi 34.000 toneladas de carbono procedentes de la generación de electricidad al año. El proyecto, además, espera generar más de 200 puestos de trabajo directos e indirectos a tiempo completo.

Esta infraestructura obtuvo en septiembre de 2022 la luz verde definitiva para iniciar su construcción después de recibir, meses antes, la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental al considerar que el proyecto no comportaba impacto negativo para la zona. Un trámite, en cambio, que no superó otro parque que la empresa Gamesa pretendía construir a escasos metros del núcleo urbano de Aldealobos.
Por contra, el proyecto del parque eólico Valderrete, también previsto para instalar en Ocón con una potencia nominal de 52 MW y formado por once aerogeneradores de 4,72MW de potencia nominal unitaria, está pendiente de resolución después de obtener la Declaración de Impacto Ambiental «con algún condicionado». Impulsado por la empresa Capital Energy y tramitado por el Ministerio, este proyecto se solapaba con uno diseñado en la zona de Ausejo por la firma Molinos de La Rioja, S.A. pero que no llegó a trámite finalmente porque dicha empresa renunció.


