El Gobierno riojano ha adquirido dos equipos de cromatografía de líquidos y un equipo de cromatografía de gases con los que el Laboratorio Regional seguirá a la vanguardia en la implementación de técnicas de control de parámetros de calidad en los aceites de oliva de La Rioja.
También reforzará la línea dedicada a la determinación de residuos de medicamentos veterinarios incluidos en los planes de control de la cadena alimentaria, ha indicado este miércoles el Gobierno regional en una nota.
La consejera de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural y Medio Ambiente, Noemí Manzanos, ha visitado el Laboratorio Regional, que presta sus servicios de análisis a organismos públicos y privados en los ámbitos agroalimentario, sanitario y ambiental.
“Estos servicios están en evolución continua y requieren contantes actualizaciones, tanto del equipamiento como de las instalaciones para responder a las expectativas de los clientes», ha subrayado; y también para ampliar y adaptar las técnicas para las que está acreditado.
La incorporación de los tres cromatógrafos ha supuesto una inversión de 459.313 euros, según la consejera, quien se ha referido a que el Laboratorio Regional realiza la determinación de estigmastadienos y alfatocoferoles en aceites de oliva.
«La ausencia de estigmastadienos es el mejor parámetro para detectar la presencia de aceites vegetales refinados y evitar fraudes”, ha señalado.
Además, ha indicado, «los alfatocoferoles característicos del aceite de oliva virgen son magníficos antioxidantes que mejoran el sistema inmunitario, el cardiovascular y el bienestar muscular».
Ha avanzado que, con el fin de apoyar e impulsar la producción amparada bajo la Denominación de Origen Protegida (DOP) ‘Aceite de La Rioja’, la Consejería ofrecerá este servicio de análisis de forma gratuita a los operadores que etiqueten, al menos, el 40 por ciento de la producción bajo el sello de calidad.
El Laboratorio, con este nuevo material, dará respuesta al análisis de diferentes compuestos que demanda la UE, en los umbrales definidos, y podrá adaptar la oferta completa a los clientes “garantizando la seguridad alimentaria en todas las fases del proceso de producción, transformación y distribución”, ha indicado.
Además, permitirá que en un futuro se puedan asumir nuevas necesidades analíticas que surjan en el campo de la seguridad alimentaria.


