Las calles Vitoria y Lardero de Logroño darán más protagonismo a los peatones tras unas obras que, con una inversión de 1,6 millones de euros, permitirán crear un área pacificada, carriles de circulación compartidos por bicicletas y vehículos motorizados; renovar el pavimento; sustituir el mobiliario urbano, la iluminación y los elementos naturales.

Así lo ha afirmado este lunes el concejal de Movilidad, Ángel Andrés, durante la reunión que ha mantenido, junto al regidor de la capital riojana, Conrado Escobar, con los vecinos de estas calles para explicarles el proyecto de reforma integral, cuyas obras se prevé que empiecen el próximo verano.
Andrés ha indicado que le objetivo de esta reforma es que los peatones tengan “mayor superficie disponible para sus desplazamientos y zonas estanciales de mayor calidad”, ya que se creará un área pacificada con dos zonas diferentes, que facilitarán la transición entre la estética de la Gran Vía y el de las calles situadas más al norte.
Ha precisado que el tramo que une la Gran Vía con la calle Vitoria discurrirá en plataforma única, con acceso de vehículos limitado a la circulación de bicicletas en los dos sentidos y con la circulación de vehículos motorizados restringida únicamente para el acceso a garajes en sentido norte-sur, así como a los vehículos de servicios.

En este tramo habrá aparcamiento sólo en uno de los dos lados, lo que permitirá ensanchar la acera; mientras que el pavimento para las aceras será el existente en Gran Vía, y para la calzada se ha previsto asfalto fundido impreso de color granate, ha señalado.
Ha destacado que el resto de la calle Lardero, entre calle Vitoria y Pérez Galdós, así como los dos tramos de la calle Vitoria, entre Chile y Fundición, y entre Fundición y Lardero, se resolverán con un mínimo desnivel de 2-3 centímetros entre la acera y la calzada, que se aproxima mucho a la plataforma única, pero facilita la recogida de pluviales y evita la acumulación de agua.
Carriles para bicis y vehículos motorizados
En estos tramos, ha continuado, la circulación será de sentido único desde la calle Chile hasta la calle Lardero, y desde esta hasta Pérez Galdós, a lo que se suma que los carriles de circulación serán compartidos por bicicletas y vehículos motorizados, de forma que el pavimento será similar al de la calle Fundición, con losas y adoquines de hormigón prefabricado.
Respecto a los aparcamientos, ha resaltado que la calle Vitoria los mantendrá en línea a ambos lados de la vía, con un ensanchamiento de las aceras hasta los 3,12 metros y un estrechamiento de la calzada hasta 3,51 metros.

En el caso de la calle Lardero, ha proseguido, se suprimirá el aparcamiento del lado este de la calle y se mantendrá el aparcamiento en línea del lado oeste, lo que permitirá ensanchar las aceras hasta los 4 metros, y la calzada se estrechará hasta los 4,5 metros. Además, ha dicho, en esta calle se instalará un nuevo paso de cebra elevado a mitad de vía.
El edil de Movilidad ha señalado que esta iniciativa incluye la renovación de las redes de abastecimiento y saneamiento, «algo especialmente demandado, dados los históricos problemas de roturas en las conducciones de agua de fibrocemento, que se sustituirán por otras de fundición”.

También ha explicado que la red de alumbrado que se encuentra situada en fachada se colocará a pie de calle con farolas en columna, y se mejorará el ajardinamiento con el trasplante de los árboles en buen estado y la dotación a la calle de nuevos ejemplares de magnolios y de jardineras de modelos similares a las de Gran Vía, con palmeras y arbustos ornamentales.
El deseo de empezar en verano
Por su parte, Escobar ha afirmado que durante el actual mes de marzo se remitirá el proyecto a la unidad de Contratación municipal para avanzar hacia su licitación, con “el deseo de que empiece en verano, aunque es posible que lo haga en septiembre”; y un plazo de ejecución previsto de 10 meses.
Ante las peticiones de los vecinos reunidos, el regidor se ha comprometido a remitirles “un calendario conservador” del proyecto, “una vez que tengamos la certeza de que entra en Contratación, porque las licitaciones y actuaciones se pueden recurrir y no está a nuestro alcance impedirlo”.
Ha pedido “disculpas» por el retraso en los calendarios que han ido diciendo, pero creeque «esa espera ha merecido la pena porque ese proyecto tiene unas características que van a solucionar el problema y ganar espacio para el peatón”.


