
La tradición y la tecnología ya no son mundos opuestos. En Bodegas Stratvs, ubicadas en el corazón de Lanzarote, han logrado integrar la digitalización en su proceso sin perder la autenticidad que define a sus vinos y experiencias. La clave: entender la tecnología como un puente y no como una barrera.
«Creemos firmemente que lo tradicional, asociado a menudo con lo antiguo e inmutable, puede y debe evolucionar junto a las nuevas tecnologías», asegura Terema Estellés, adjunta de Dirección General y Marketing de ROSA Group, grupo al que pertenece la bodega. «Nuestro cliente, cada vez más exigente, busca inmediatez y personalización, algo que hemos podido ofrecer gracias a herramientas como nuestro motor de reservas de visitas a la bodega».
Esta solución no solo ha mejorado la gestión interna, sino que también ha simplificado la experiencia del visitante, brindándole una planificación ágil y sencilla. Además, “desde el equipo hemos podido dedicar más tiempo a lo realmente importante: ofrecer una experiencia personalizada y acorde a la esencia de nuestra bodega».
La transformación digital de Bodegas Stratvs ha sido un proceso progresivo y estratégico, adaptándose a las necesidades específicas de cada área del negocio. En el caso del enoturismo, la implementación del motor de reservas ha marcado un antes y un después. «Esta herramienta nos ha permitido centralizar y automatizar las reservas de visitas guiadas, reduciendo tiempos de respuesta y mejorando la experiencia del cliente», explica Estellés. Dado que las visitas guiadas son una parte esencial de la experiencia en la bodega, «este cambio era imprescindible para alinearnos con un público que valora la organización y la comodidad a la hora de planificar su visita», añade.
Para Estellés, el impacto ha sido tangible: mayor eficiencia operativa, satisfacción del visitante y un reconocimiento internacional que posiciona a Bodegas Stratvs entre el 10 por ciento de las mejores experiencias turísticas del mundo según Tripadvisor en 2024. «Este tipo de resultados son un reflejo de cómo la tecnología y la tradición pueden complementarse sin perder la autenticidad que nos define», resalta.

A pesar de los retos inherentes a cualquier transformación tecnológica, tanto el equipo interno como los clientes han acogido con naturalidad las innovaciones. «Los visitantes están ya
acostumbrados al uso de plataformas digitales y valoran la facilidad que ofrece nuestro sistema de reservas», comenta Estellés. Para los profesionales de la bodega, la transición ha sido progresiva, acompañada de formación y con un enfoque práctico. «Al principio siempre hay incertidumbre, pero cuando ven las ventajas —menos tareas manuales y más tiempo para el cliente—, el cambio es muy bien recibido».
Más allá de la optimización de procesos, la digitalización también ha abierto la puerta a una mejor gestión del dato. «Los datos que recopilamos nos permiten conocer mejor a nuestros clientes y personalizar su experiencia. Sin embargo, tenemos claro que trabajar con datos conlleva una gran responsabilidad, por lo que cumplimos estrictamente con la normativa del RGPD», enfatiza Estellés.
En cuanto a la colaboración con empresas tecnológicas, ROSA Group ha apostado por alianzas estratégicas con actores clave del sector. «Hemos trabajado con JIG y su plataforma The Torre
para desarrollar el motor de reservas de la bodega, permitiéndonos centralizar la gestión y mejorar la experiencia del usuario», explica Estellés. Este tipo de sinergias refuerzan la
propuesta de valor del grupo y crean un ecosistema donde la tecnología se convierte en un aliado para la excelencia.
Bodegas Stratvs ha demostrado que tradición y digitalización no solo pueden convivir, sino que juntas pueden ofrecer una experiencia enoturística más rica, eficiente y conectada. «Somos conscientes de que existen muchas innovaciones que podrían transformar nuestra forma de trabajar. Sin embargo, antes de implementar cualquier solución, consideramos fundamental analizar si estas tecnologías son realmente relevantes, útiles y pertinentes para nuestro». Un modelo que, sin duda, marcará el futuro del sector.


