La Audiencia Provincial de Logroño juzgará a partir del próximo martes a una mujer para la que el fiscal pide cinco años y medio de cárcel por ser la presunta autora de delitos de estafa y apropiación indebida con una veintena de perjudicados. El juicio debió celebrarse a finales de este año, pero finalmente quedó aplazado hasta la próxima semana.
Según el escrito de acusación esta mujer se habría apropiado de más de 90.000 euros en diferentes operaciones a través de la agencia de viajes en la que trabajaba y de otros 21.000 euros de un socio en un negocio, aunque el fiscal admite que es complicado establecer la cuantía total estafada y que pueden aparecer nuevos perjudicados.
Según su escrito de acusación, esta mujer trabajó en una agencia de viajes en Logroño desde 2013, aunque fue entre 2016 y 2017 cuando se apoderó de importantes cantidades de dinero provenientes de la adquisición de viajes y billetes de avión.
La acusada, sostiene el fiscal, se quedaba directamente con las cantidades en metálico que le entregaban o las ingresaba en cuentas bancarias suyas o de su familia.
La acusada no destinaba ese dinero a la adquisición de los billetes y viajes contratados e, incluso, se hizo con dinero que había en la caja de la empresas. Por estas cuestiones la empresa le reclama 46.220 euros y otros clientes han solicitado a la empresa, por la misma situación, otros 7.070 euros.
La Policía Nacional ha comprobado que, sin perjuicio de que puedan aparecer más, hay al menos 17 perjudicados directos por la compra de viajes que no llegaron realmente a contratarse, con cantidades diferentes, que van desde los 120 euros a caso cuatro mil.
Además, los investigadores han constatado que entre octubre de 2016 y abril de 2017 la acusada ingresó en sus cuentas 90.890 euros, sin constar que fueran provenientes de nóminas.
Explican también que en la misma época la mujer contactó con dos personas a las que les propuso iniciar negocios y logró que le transfirieran 21.000 euros.
El fiscal detalla también como esta mujer en marzo de 2017 fue sometida a un tratamiento ansiolítico por problemas personales que le habían llevado al juego y a las inversiones en bolsa por internet, en las que aportó 61.000 euros. En marzo de 2017 se sometió a un ingreso psiquiátrico por un episodio psicótico agudo y en julio volvió a precisarlo.
Para el fiscal estos hechos son dos delitos continuados de apropiación indebida y estafa, por los que pide para ella tres años y medio y dos años de cárcel, respectivamente; también solicita que se le imponga una multa de 2.160; además deberá indemnizar a los clientes perjudicados y a las empresas estafadas en las cantidades que se fijen en el juicio.


