La floración del almendro ya se ha generalizado prácticamente en toda la región desde que hace más un mes comenzaran a aparecer los primeros pétalos blancos de esas variedades más tempranas. Lo ha hecho, además, con cierto adelanto, algo que ya se viene palpando en los últimos años y que es fruto de unas temperaturas, en muchas ocasiones, más altas de lo que es habitual para estos meses de invierno.
«En los últimos diez o quince años se ha adelantado unos días este proceso. Yo incluso he llegado a ver alguna flor en Navidad en árboles de la variedad largueta y en algún común más temprano, lo cual no es normal», apunta Pedro Martínez, presidente de la Sociedad Cooperativa Agrícola Valle del Cidacos ubicada en Quel y productor de almendra, mayormente con variedades tardías.
Por suerte, el riesgo de daño por posibles heladas todavía no es latente. De hecho, es en el momento del cuajado del fruto cuando más perjuicio pueden hacer las temperaturas bajo cero. «Las heladas más problemáticas suelen venir a partir de marzo y en ese momento está prácticamente todo cuajado. El año pasado sí hubo algo de daño, especialmente en las zonas de hondonadas, pero la sequía también afectó al tamaño y el rendimiento de la almendra», recuerda el agricultor.

La cosecha del año pasado en La Rioja dejó una pipa con buen calibre, nada que ver a la de la campaña de 2023, que vino marcada por la falta de lluvia y las altas temperaturas. Así que para la presente cosecha las perspectivas en este momento de floración es que se cumpla un buen ciclo, con una humedad acorde para proveerse de cara a los meses estivales. Aunque cualquier sensación lanzada ahora es aventurarse demasiado.
«Flores hay todos los años. Al final el almendro en secano es un árbol vecero y si un año produce mucho, al siguiente viene con bastante menos flor y bastante menos producción. Pero eso se evita si se trata de un árbol en regadío. También es cierto que el hecho de que haya flores no quiere decir que vaya a haber una buena cosecha porque hay variedades como la vairo que son de mucha flor pero luego la expulsan. Depende en muchos casos también del tiempo y de la polinización de las abejas», añade.
Y fijando la vista en los mercados, aquí sí se puede hablar de buenas impresiones y es que desde que culminó la recolección de la campaña 2024 los precios han ido al alza. «No mucho, pero han subido. También es cierto que dicen que ahora va a pegar un parón porque la almendra americana que viene de California, y que es la que marca las operaciones, se ha estabilizado bastante e incluso tiende a bajar. Las lonjas de momento están al alza. Despacio, pero van subiendo. Aunque, según se escucha, las perspectivas no son de que suban mucho más. Así que ya veremos cómo evoluciona porque también entran en juego los aranceles que se teme que ponga Estados Unidos, siendo España el principal importador de su almendra».


