Tijeras de podar manuales, guantes, serrucho y mucho talento. La viña de la finca Cerio ha sido testigo este sábado de la destreza y el buen hacer de los mejores podadores de Elciego y la región de Burdeos. En esta tercera edición del Concurso de Poda Memorial Luis Aldazabal Ruiz de Viñaspre, una pareja francesa ha demostrado su maestría y se ha llevado el gran premio, simbolizado en la icónica tijera de poda dorada.
El concurso, que se ha convertido en un evento clave dentro del hermanamiento entre Elciego y Cussac Fort-Médoc, ha reunido a 50 podadores entre los franceses y varios representantes locales, entre ellos un creciente número de mujeres (10).

El jurado, más allá de la velocidad, ha valorado la precisión y calidad del corte, el estado final del sarmiento y el uso del material adecuado. Tras una intensa competición en los viñedos, los participantes han podido reponer fuerzas con un buen caldo antes de la entrega de premios y la posterior comida de hermandad entre ambas localidades.
Este encuentro no solo ha servido para ensalzar la importancia de la poda en la viticultura, sino que ha reforzado los lazos entre ambos municipios, celebrando una tradición que cada año cobra más relevancia en el mundo del vino.


