Salud

Los recortes de turnos en el Hospital de Calahorra ya están activos

La reestructuración del personal y los turnos en las plantas del Hospital de Calahorra comienzan este mismo sábado. La Gerencia del hospital ya ha advertido a los trabajadores de que este 1 de febrero empezarán a trabajar con los nuevos turnos que implican la reducción de una enfermera y un TCAE (Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería) en los turnos de mañana y tarde en una de las plantas de hospitalización y la misma reducción en turno de mañana en la otra. «Nos han pasado una fotocopia con los nuevos turnos, hemos pedido que nos den las nuevas carteleras de trabajo por escrito y por registro, pero se niegan a hacerlo», explican algunos trabajadores a este medio.

Mientras, buena parte del personal se va a concentrar este viernes en el hall del centro para trasladar «nuestra profunda disconformidad con los cambios en coberturas y turnos comunicados». Consideran que estas modificaciones afectan significativamente sus condiciones laborales y la calidad del servicio que ofrecen a los pacientes. El objetivo es que «se reconsideren las medidas adoptadas».

Los recortes planteados en esa primera reunión afectan esencialmente al personal de enfermería de las dos plantas de hospitalización. «En la primera planta nos dijeron que se reducen dos profesionales (enfermera y TCAE) en los turnos de mañana y tarde y en la segunda dos profesionales (enfermera y TCAE) en el turno de mañana», explican los profesionales.

«No va a haber despidos»

Por su parte, el gerente del SERIS, Luis González, sigue insistiendo. «No va a haber recorte de personal ni de camas y rotundamente no va a haber despidos, lo que estamos intentando con esta reestructuración es ser lo más eficientes posible, como gestores que somos». Y va más allá: «Sería una locura prescindir de personal cuando sabemos que es un bien muy limitado en estos momentos».

Según González, es lo que lleva diciendo desde que comenzó la polémica. «Pero parece que todo el mundo lo está interpretando mal». Según el gerente, «la relación de puestos de trabajo se va a mantener en su estructura como hasta ahora» aunque prefiere no entrar en detalle en cada uno de las situaciones contractuales concretas. «La instrucción que tenemos es no reducir personal. Más allá queremos potenciarlo, fidelizar a la gente que ya tenemos y captar a más profesionales». Entonces ¿qué es lo que cambia?. «Lo que cambia es la manera de trabajar especialmente en el servicio de enfermería y concretamente con los turnos de trabajo para buscar más eficiencia».

Sobre la reducción de camas también es tajante. «No se reducen camas, se cambia su funcionalidad», ha explicado a este medio. «Cada vez tenemos mayor cirugía ambulatoria en el centro, no se van a cerrar habitaciones si no que se van a dedicar a otras cosas que es lo que nos requieren después de hacer un profundo análisis de las necesidades del centro».

La reorganización del centro viene principalmente propiciada por la situación en la que se encuentra el Hospital tras su integración en el SERIS y afecta especialmente al personal de enfermería y a los TCAE. La integración del Hospital supuso en su momento que haya en el centro tres tipos de contratos. Por un lado se encuentran los que decidieron optar por la estatutarización que ya son trabajadores del SERIS, además están los laborales que se pueden dividir en dos tipos de contrato: los fijos y los indefinidos no fijos (una situación que Europa ya ha advertido que se encuentran en fraude de ley).

«De esos polvos, estos lodos»

Estos últimos (los laborales) no están regidos por el SERIS si no por un convenio de empresa lo que supone que sus condiciones laborales sean diferentes a las de los trabajadores del SERIS. «Las condiciones no eran las mismas que las del personal de enfermería que trabaja en el Hospital San Pedro, pero es que allí están contra la pared», explica a NueveCuatroUno Miguel Ángel Guerra, desde el Comité de Empresa. La sensación de muchos es que la extinción de la Fundación no se hizo de forma adecuada. «Ya se les advirtió, y de esos polvos vienes estos lodos», asegura uno de los trabajadores.

Para solucionar esta situación y con la intención inicial de estabilizar a esa parte de la plantilla, hace nueve meses se decidió contratar a parte del personal a través de un contrato de obra que finaliza este 31 de enero. Es por eso por lo que la reorganización empieza este 1 de febrero a pesar de que el próximo lunes hay prevista una reunión para seguir con la negociación. «Hay trabajadores que no saben si el sábado tienen que trabajar o no o en qué puesto», dice Guerra. «A los indefinidos no fijos (unas 40 personas) nos están cambiado de puestos continuamente o nos están dando puestos sin una tarea fija para que seamos nosotros los que nos vayamos voluntariamente», explica una de las trabajadoras afectadas.

La celeridad con la que se ha hecho todo para los trabajadores significa que se está incurriendo en una ilegalidad según el Comité de Empresa. «No se está avisando de los cambios a la gente con el tiempo que marca el Estatuto de los Trabajadores», explican desde el Comité. Algo que podría propiciar que alguno de los trabajadores lleve la situación a los tribunales.

A la espera del consenso

Ante esta situación el gerente del SERIS explica que «de momento el sábado cambian los turnos según la primera propuesta que les hemos hecho a los trabajadores pero la negociación sigue y estamos convencidos de que llegaremos a un acuerdo con ellos y será entonces cuando queden los cuadrantes definitivos», comenta detallando que la segunda reunión la tendrán el próximo lunes. «Que estemos en mitad de una negociación no puede parar una reorganización que es necesaria pero seguimos dispuestos a escuchar a los profesionales para llegar a un consenso» aunque no olvida que «lo que está claro es que tenemos que adaptar la situación a esas nuevas demandas».

Sobre esas nuevas demandas muchos profesionales advierten que si se han reducido las intervenciones de cirugía mayor es porque muchos servicios se han llevado a empresas privadas. González explica que «desde que llegué al hospital como gerente hemos hecho un análisis profundo de la situación con la que nos encontramos y si pudiésemos atender con nuestros propios medios la demanda riojana, te aseguro que no hubiésemos hecho ningún concierto con ningún hospital privado; esa disminución de demanda de cirugía mayor depende más de que cada vez se opta más por acudir al hospital de referencia (Hospital San Pedro) y optar por operaciones de cirugía ambulatoria en hospitales del tamaño del de Calahorra».

La reestructuración en el Hospital de Calahorra ha generado una fuerte preocupación entre el personal y los usuarios del centro y, de momento, hasta que no finalicen las negociaciones, deja en el aire la incertidumbre sobre el futuro de los profesionales y el funcionamiento del centro en los próximos meses.

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