La Policía Nacional ha detenido en Logroño a un hombre por su presunta participación en un delito de allanamiento de morada y un delito de descubrimiento y revelación de secretos. El presunto autor, sin el consentimiento de la víctima (amiga suya), habría accedido al domicilio por medio de una ‘llaves falsas’ para colocar dos cámaras de espionaje en dos estancias. Concretamente, en el salón y en la habitación-vestidor. Esta última cámara tenía también ángulo de visión al pasillo y al baño.
Obtenía imágenes íntimas de la víctima cuando se movía en las estancias de la vivienda e incluso las podía estar viendo en tiempo real en su terminal móvil. La denunciante, al llegar un día a su domicilio, localizó en el suelo un juego de llaves que no era suyo, pero que sin embargo sí que servían para abrir y cerrar su vivienda. A los pocos días, descubrió que tenía unos dispositivos que ella no había instalado en los enchufes de su salón y de su vestidor.

Tras observarlos detenidamente se percató de que se trataba de cámaras de grabación y que contenían tarjetas de memoria para almacenamiento de datos. Por ello, procedió a interponer una denuncia en la Jefatura Superior de Policía de La Rioja y comenzó la investigación.
En la vivienda del ahora arrestado se localizaron las cajas vacías de las cámaras ‘espía’ junto con las instrucciones de uso, una cámara de espionaje, cuatro dispositivos móviles, un cable USB con cámara, un lector de tarjetas, varias tarjetas SIM y un dispositivo geolocalizador GPS. Del análisis de las grabaciones se observa cómo el propio autor es grabado por las cámaras que estaba instalando en la vivienda de la víctima.


