Cuando se planta en un plató de televisión conviene tenerlo todo atado y bien atado. Porque, de lo contrario, a uno se le puede quedar la misma cara que al chaval al que se la jugó Remedios Cervantes hace ya más años de los que crees. Con la lección bien aprendida, Andrés y Javi han causado sensación en ‘Atrapa un millón’ (Antena 3), sin dejar nada en manos de la improvisación.
Los dos bomberos riojanos llegaron al programa con los deberes hechos y dejaron a Manel Fuentes con la boca abierta cuando les explicaron que habían firmado unos estatutos sobre su participación en el concurso: «Artículo 1; si uno de los dos sabe la respuesta al cien por cien, el otro confiará plenamente y apostaremos todo el dinero a la respuesta elegida».
El tiempo ha acabado por darle la razón a las pautas recogidas en el contrato de los dos riojanos, que llegaron al final del concurso con 100.000 euros en juego. Eso sí, para metérselos en el bolsillo pasaron verdaderos apuros por culpa de un desayuno típico mexicano. Ahí es cuando Andrés y Javi tenían que decidir si ese bocado se llama ‘cruasanes poliamorosos’, ‘salchichas casadas’ o ‘huevos divorciados’. Por aquello de no hacer espóiler, dejaremos que seas tú quien presencie el desenlace.


