Los principales partidos políticos del país parece que por fin se han dado cuenta de que una de las principales preocupaciones de los españoles (también de los riojanos) es la dificultad en el acceso de la vivienda. El principal problema (además de muchos otros) es la falta de oferta que hace que los precios se disparen. El PP, reunido hace unos días en Asturias, apostaba por la liberación de suelo para que se puedan construir viviendas. ¿Hay suelo disponible en los municipios para ponerlo a disposición de las promotoras?
En Logroño, el principal problema reside en que el Plan General Municipal no se ha renovado desde hace años. «En 2019 se llegó a un acuerdo para su renovación, pero durante los siguientes cuatro años no se hizo nada. Parece que ahora, nuevamente, se está trabajando en la revisión y hay voluntad de aprobarla lo antes posible», dice Juan Ramón Liébana, secretario general de CPAR (Asociación de Empresarios de la Construcción, Promoción y Afines de La Rioja).
Esta situación hace que no haya demasiado suelo disponible en la ciudad. Con el sector de Ramblasque paralizado desde hace años, explica, ahora mismo habría terrenos para construir en El Campillo, en la zona oeste en la avenida de Burgos, alguna parcela en la Cava-Fardachón y otras parcelas sueltas en Valdegastea.
«Hace unos días salía el dato de que en La Rioja hacían falta unas 30.000 viviendas. A mí me parece una barbaridad. Entiendo que ese número se ha trasladado de algún estudio nacional», señala, reconociendo que en España en los años 2007 y 2008 se producían unas 600.000 viviendas al año mientras que ahora se están produciendo entorno a 92.000.
En lo local, el secretario general de CPAR ve con buenos ojos el trabajo de la actual corporación municipal. «Escobar está haciendo los deberes en esta materia». Lo dice por la creación del Plan Municipal de Vivienda. Se acaba de iniciar la tercera fase, que incluye la subasta de diez parcelas en diversos sectores de la ciudad para la construcción de 136 casas. «Entre las tres fases estamos hablando de 380 viviendas, que está muy bien para Logroño teniendo en cuenta que veníamos de no hacer nada».
«Si el problema es la falta de oferta, la única forma de solucionarlo es poner las condiciones adecuadas para generar la oferta necesaria», comenta. También ve con buenos ojos el Plan REVIVE del Gobierno de La Rioja, que ha dado 444 ayudas para acceder a la vivienda en pequeños municipios de la región.
A pesar de esto, está convencido de que hay que trabajar en otras medidas para que la VPO sea posible en La Rioja. La primera es que se vuelvan a activar planes de vivienda de VPO nacionales. «La ministra Beatriz Corredor se los cargó y hay que reactivar esas dos líneas de ayudas que existían porque si no la gente no querrá optar a la protección oficial».
Por otro lado cree que es imprescindible que se eliminen las «trabas administrativas y burocráticas». Para Liébana, estos trámites alargan el proceso de construcción de viviendas. Las encarece como lo que llamamos la tasa oculta, que incrementa el precio de un piso en unos 3.500 euros. Por otro lado, también es imprescindible reducir las tasas impositivas de las viviendas de protección oficial».


