La semana ha sido ajetreada en el hospital de Calahorra. La asamblea celebrada el pasado martes ha traído noticias que no parecen esperanzadoras para el centro médico de referencia en La Rioja Baja. La Consejería de Salud ha planteado una reducción de camas en el área de hospitalización quirúrgica. De esta manera, la opción que se ha puesto encima de la mesa es reducir las 39 camas existentes a 24. Esto conllevaría también una reducción de personal dentro de la reestructuración que se tiene previsto hacer a partir del mes de febrero, cuando algunos de los profesionales de enfermería terminan su contrato.
La situación ha generado preocupación entre los sanitarios, quienes «se plantean posibles movilizaciones para evitar el desmantelamiento del hospital», según fuentes internas del centro han señalado a NueveCuatroUno. La próxima reunión entre la plantilla y Salud se producirá el 3 de febrero.
Los cambios fueron comunicados en la reunión que mantuvieron personal directivo del Servicio Riojano de Salud (SERIS) y profesionales sanitarios. En la planta de hospitalización quirúrgica, los cambios reducirían la plantilla de enfermería y TCAE (Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería) a tres profesionales por la mañana, tres por la tarde y dos por la noche, frente a la actual cobertura de cuatro en el turno matutino, tres en el vespertino y tres en el nocturno.
«Desde los centros de salud y consultorios de La Rioja Baja se está invitando a los pacientes a ir a operarse a Logroño de especialidades que hay en el Hospital de Calahorra para justificar los conciertos con empresas privadas», advierten algunos de los profesionales del centro, añadiendo que está habiendo otro problema con el servicio de Urología tras la jubilación de uno de los profesionales. «Están siendo derivados al Hospital San Pedro en vez de mandar urólogos a Calahorra».
Durante la reunión, el personal de enfermería expresó su malestar y preocupación, calificando de «inviable» mantener solo dos enfermeros por planta para atender las necesidades asistenciales.
Aún en negociaciones
Desde la Consejería de Salud han señalado que aún se están llevando a cabo las negociaciones y que hasta que no terminen no pueden «aventurarse» a hacer ningún tipo de declaración. No obstante, han defendido que «lo que se pretende desde el SERIS es mejorar siempre la calidad asistencial del centro dotándole de los recursos humanos que precise en cada momento».
Mientras las negociaciones continúan, la incertidumbre y el descontento persisten entre los profesionales sanitarios que temen que estas medidas repercutan en la atención a los pacientes y en las condiciones laborales del personal.


