El estand de La Rioja en la Feria Internacional de Turismo (Fitur) se ha convertido en un centro de atención, dentro de los espacios de comunidades autónomas españolas, por su apuesta analógica, dentro de un entorno dominado por grandes pantallas y recursos tecnológicos.
Este sábado ha sido el primer día para el público en general, tras tres días con las visitas profesionales, y la jornada ha destacado el castillo de Aguas Mansas (Agoncillo), los productos de la Rioja Baja, la Reserva de la Biosfera en el Valle de Ocón, la «pasión» por Alfaro, el kilómetro del arte en Ventosa y la mancomunidad turística de la Sonsierra.


