Ni cárcel, ni expulsión del país. El narcotraficante juzgado este martes en la Audiencia Provincial de La Rioja no ingresará finalmente en prisión, tras alcanzar un pacto con la Fiscalía en un acuerdo de conformidad alcanzado antes de la celebración del juicio.
En virtud del mismo, el narcotraficante ha reconocido los hechos y el tribunal lo ha condenado a dos años de prisión y 300 euros de multa. En cambio, se le ha retirado la orden de expulsión del país y la pena de cárcel queda suspendida a condición de que no cometa delito en un período de tiempo de cinco años.
Cabe recordar que el fiscal pedía inicialmente cinco años de cárcel para este hombre acusado de traficar con drogas en Logroño, al que la Policía investigó durante meses entre julio de 2017 y marzo de 2018. El autor confeso del delito contra la salud pública es un hombre de 52 años, natural de Ecuador, con domicilio en la capital riojana.
El escrito de acusación explica cómo ya a mediados de julio de 2017 la Policía seguía a este hombre y le vio salir de su casa y llegar al aparcamiento de un hotel donde intercambió un pequeño paquete con él.
Agentes policiales comprobaron que ese paquete entregado por el acusado contenía algo menos de un gramo de cocaína, valorado en unos 51 euros. Tras esa intervención policial, el acusado aumentó las medidas de seguridad, tanto en su casa como en sus desplazamientos.
No obstante, en otra ocasión en noviembre de 2017 las fuerzas de seguridad comprobaron cómo en una zona de Logroño se entrevistó con un joven con el que intercambió efectos. El joven fue interceptado poco después y tiró al suelo un pequeño paquete que contenía algo menos de un gramo de cocaína, por la que manifestó haber pagado 50 euros. Días después los policías vieron una situación similar de intercambio entre el acusado y el camarero de un bar.

FOTO: EFE/Raquel Manzanares
Los investigadores detallan cómo el acusado utilizaba un teléfono de su mujer para concertar citas con compradores de cocaína, utilizando un lenguaje figurado, con los que se juntaba por poco tiempo.
Los policías también comprobaron cómo a mediados de enero de 2018 el acusado intercambió dinero por una papelina con cocaína con otro joven, en la plaza del Ayuntamiento de Logroño; la papelina contenía algo menos de un gramo de cocaína y estaba valorada en unos 45 euros.
El acusado, que no realiza actividad laboral alguna, convivía en un domicilio de Logroño con su mujer, que tampoco tenía trabajo, a pesar de lo cual en algunas conversaciones telefónicas hablaba de diferentes gastos y disposiciones económicas. Los agentes continuaron con las escuchas telefónicas a este hombre hasta que el 7 de marzo de 2018 se produjo su detención.
Además de intervenir el coche y la motocicleta con los que se desplazaba, se le intervinieron 80 euros y un teléfono móvil; el mismo día se registró su domicilio y se localizaron 900 euros y una bolsita con un gramo de cocaína, además de diferentes dispositivos electrónicos.


