Poco a poco las aficiones se fueron acercando al estadio municipal Las Gaunas. Y los bares hacia el sur de la ciudad lo fueron notando. Miles de aficionados, de uno y otro equipo, continuron completando una jornada festiva que hizo su parada principal a partir de las 21:30 horas con el inicio del partido de estos dieciseisavos de final de la Copa del Rey.
Del centro de la ciudad hacia el sur, por República Argentina, en su gran mayoría, para ir con tiempo al estadio, al que hubo que acceder con más de media hora de antelación. Mientras tanto, la afición disfrutó de la previa de este encuentro, al tiempo que Logroño observó el poder que tiene el fútbol para generar movimiento, que conlleva ingresos excepcionales por este éxito deportivo de la UD Logroñés.
La gesta ante el Girona, la parada de Pol Arnau, el penalti decisivo de Yasin… se notó semanas más tarde con este gran evento deportivo que está cambiado por unas horas la fisonomía de la ciudad.


