La nueva rectora de la Universidad de La Rioja (UR), Eva Sanz, ha tomado posesión este martes con un discurso en el que ha expresado su ambición por «convertirnos en pieza clave para el funcionamiento de nuestra sociedad y nuestra región, asumiendo un rol activo en su desarrollo y contribuyendo con conocimiento, innovación y compromiso al progreso colectivo».
“Los próximos 6 años estarán marcados por un compromiso constante: estar cerca, escuchar, colaborar y transformar” ha avanzado Sanz, subrayando que “queremos ser motor económico y social, queremos ser esperanza, equidad y cohesión social”. Este es, íntegro, el discurso de investidura de Eva Sanz como nueva rectora de la UR.
«Hoy, ya sentía un profundo entusiasmo y una inmensa gratitud, pero después de las palabras del Rector, se me ha generado un nudo en la garganta, gracias a ti por invitarme a compartir esta aventura de 4 años que me ha permitido conocer más ampliamente y en mayor profundidad la calidad humana, académica y profesional de todas las personas que conformamos la comunidad universitaria de la Universidad de La Rioja.
Es difícil expresar con palabras el privilegio que supone asumir la enorme responsabilidad de representar a nuestra querida universidad, de todos quienes la hacemos latir y de aquellos que creemos en su poder transformador.
Ver el Centro de la Cultura del Rioja lleno hasta el último rincón me emociona profundamente. Con vuestra presencia dais sentido a cada esfuerzo, a cada paso que hemos dado y seguiremos dando en los próximos 6 años. Vuestra presencia representa lo que esta universidad es y ha de ser: una comunidad viva, unida y comprometida con el conocimiento, la cultura y el progreso. A lo largo de estos días, a muchos os ha sorprendido que este acto se celebre en el CCR y no en la Universidad de La Rioja y nos habéis preguntado por qué. La respuesta es sencilla y poderosa, queremos estar en los próximos 6 años en el corazón de las riojanas y de los riojanos, geográfica, fisiológica, funcional y emocionalmente.
Porque esta universidad no es solo un espacio académico, es parte esencial del tejido social y cultural de nuestra tierra. Por eso queremos empezar este nuevo capítulo cerca de la esencia de quienes nos inspiráis a diario.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
En el ejercicio de la transparencia que nos comprometemos a mantener tanto con la comunidad universitaria como con la riojana, confesaré que se valoró en un principio que el escenario de este acto fuese el Aula Magna de la Universidad de La Rioja. Al fin y al cabo, siempre se han celebrado allí las tomas de posesión, excepto la del Rector Juan Carlos Ayala por motivos de pandemia.
Pero «El barco no avanza anclado al puerto». Nos encontramos al comienzo de un viaje que no será sencillo, un viaje que inicia con raíces firmes y un rumbo claro, y no queremos dejar a nadie sin subir a bordo, mucho menos en el momento de partida.
Hoy, primer día de este viaje de 6 años, hemos soltado amarras. El Aula Magna, espacio de encuentro y reflexión en nuestra universidad, se ha quedado pequeña para albergar a todas las personas del tejido social y económico que colaboráis activamente con nosotros. Este desbordamiento no es solo un desafío logístico, sino una muestra del creciente compromiso de la sociedad riojana con nuestra institución. Es un claro reflejo de la importancia de seguir fortaleciendo estos lazos para avanzar juntos hacia el futuro.
Ante la limitación del aula magna, recordamos nuestra esencia, estar en el corazón de los riojanos. El corazón de los riojanos geográficamente lo situamos en el centro de Logroño. Pensamos entonces en el Instituto Sagasta como escenario de la toma de posesión, centro académico histórico en Logroño que mantiene un estrecho vínculo con la educación superior en esta comunidad desde antes de la creación de la Universidad de La Rioja en 1992.
En sus instalaciones, generaciones de estudiantes realizaban/realizasteis las pruebas de Selectividad, siendo un referente académico para la región. Este legado subraya su papel clave en la formación previa al desarrollo de la Universidad pública riojana.
Pensándolo bien, nuestro respeto a las actividades académicas que ahora mismo se están desarrollando en el centro educativo y a los adolescentes que en él estudian, nos hizo dirigir la mirada hacia el Centro de la Cultura del Rioja.
Y aquí estamos, en el CCR que casi también se nos hace pequeño si no fuese por las compañeras y los compañeros que han accedido a subir al botellero 1 y 2 para seguir el acto. Agradezco y valoro que hayan facilitado con este gesto que no hayamos tenido que limitar la asistencia. Esto ha posibilitado que todos los representantes de las instituciones y entidades riojanas que habéis querido acompañarnos, podáis hacerlo desde vuestros asientos.
Antes de continuar, me vais a permitir que también haga una mención especial a las compañeras y compañeros que deseaban estar presentes pero sus obligaciones académicas y administrativas no se lo han permitido.
Asimismo, consentirme que exprese un deseo, un sueño, que en los próximos 6 años podamos ver un aumento de la presencia estudiantil en actos solemnes como este o las aperturas de curso, visibilizando su pertenencia a la vida académica. Su presencia enriquece la comunidad universitaria y garantiza el desarrollo de la institución.
El crecimiento que hemos experimentado, y que deseamos experimentar, como universidad, y la red que hemos construido juntos, demuestran, una vez más, la necesidad de contar con un espacio amplio, moderno y adaptable.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
El CCR ha sido la opción que estaba destinada a ser. El Centro de la Cultura del Rioja y la Universidad de La Rioja están vinculados a través de la promoción del vino como parte esencial de la identidad regional. No hay que olvidar que la Universidad de La Rioja fue la primera en España en implantar un título universitario oficial en Enología.
Este logro se consolidó en 1996, cuando comenzó a ofrecerse la Licenciatura en Enología, marcando un hito en la formación académica de esta disciplina en el país y posicionando a la región como un referente en estudios relacionados con el vino.
Hoy en día seguimos siendo referentes al encontrar, entre los 19 grados, 2 dobles grados, 15 másteres universitarios, 14 programas de doctorado y 11 título propios que conforman el mapa de titulaciones de la Universidad de La Rioja, la oferta del Grado en Enología; Doble Grado en Ingeniería Agrícola y Enología; Máster Universitario en Tecnología, Gestión e Innovación Vitivinícola; Doctorado en Enología, Viticultura y Sostenibilidad y 6 títulos propios relacionados con la cultura del vino.
Esto nos hace recordar que nuestras raíces, como las de una vid, nos nutren y nos permiten crecer hacia el futuro.
Estar presentes en este acto en el corazón geográfico de los riojanos simboliza, como ya he mencionado, la esencia de los próximos 6 años de la Universidad de La Rioja.
– Queremos latir sincronizados con nuestra tierra, con nuestra gente. Los próximos 6 años estarán marcados por un compromiso constante: estar cerca, escuchar, colaborar y transformar. Queremos ser motor económico y social, queremos ser esperanza, equidad y cohesión social.
– Aspiramos a involucrar a las entidades riojanas en el intercambio de conocimiento enriqueciendo la generación de talento y el impacto social creando espacios abiertos al aprendizaje y la innovación.
– Ambicionamos convertirnos en pieza clave para el funcionamiento de nuestra sociedad y región, asumiendo un rol activo en su desarrollo y contribuyendo con conocimiento, innovación y compromiso al progreso colectivo.
– Deseamos estar siempre cerca de las riojanas y riojanos, no solo como institución académica y científica, sino como parte viva de sus raíces, tradiciones y cultura. En cada paso de estos próximos 6 años la Universidad de La Rioja buscará, como ya lo viene haciendo, reflejar el orgullo de una tierra rica en historia y valores, fomentando el respeto por su patrimonio, el vino, la lengua y el paisaje. Nuestro compromiso para estos 6 años transciende las aulas y los laboratorios, creando un vínculo emocional profundo con la identidad riojana y su gente.
También mostramos nuestro compromiso en la conservación de la identidad universitaria. Ello quedará patente con una intervención que deseamos que os mueva el alma mientras nos preparamos para brindar con un buen rioja por los próximos 6 años de la Universidad de La Rioja, de la Educación Superior Riojana y de nuestra región. 6 años que aspiramos a convertir en un impulso para el futURo de la Universidad de La Rioja y de las riojanas y riojanos.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
Queremos ser la llama que mantiene viva la pasión por aprender y construir un futuro mejor.
Es en la raíz donde el árbol respira,
es en la llama donde arde el amor,
y en los sueños compartidos,
donde crece la vida y la razón.
Con estos versos de un escritor anónimo riojano cuya sensibilidad nos guía hoy, quiero recordarles que nuestra universidad es un reflejo de esas raíces, de esa llama y de esos sueños compartidos. Nuestra historia, construida desde 1992 con esfuerzo y pasión, es un testimonio de lo que podemos lograr juntos.
Hoy me muestro frente a todas vosotras y vosotros, con el corazón lleno de ilusión y compromiso, por un futuro que honre nuestra tierra, nuestra identidad y nuestra vocación por construir una universidad mejor cada día.
Agradezco profundamente la confianza depositada en mí y en mi equipo, nos comprometemos a dar lo mejor de nosotros para que los próximos seis años sean un impulso hacia un futuro lleno de esperanza, orgullo y prosperidad para la Universidad de La Rioja y para toda La Rioja.
Con la lealtad de nuestras raíces y la luz de nuestra vocación, caminaremos estos 6 años hacia un futuro que honre a nuestra tierra y a nuestra universidad».


