Mes y medio después de la catástrofe que sacudió a la Comunidad Valenciana hay muchas zonas que siguen presentando estampas de absoluta destrucción. Vehículos apilados, árboles caídos por la fuerza del agua y lodo dibujan escenas de película.
Una de las zonas más afectadas ha sido Paiporta, municipio donde este fin de semana más de 2.000 personas se han reunido en un evento organizado por la empresa riojana Grúas González. Un grupo de voluntarios han viajado por cuarta vez hasta este municipio para entregar a los afectados por la DANA muebles, electrodomésticos y, en esta ocasión, juguetes. Y es que «en otros viajes que hemos hecho, los más peques se acercaban a nosotros preguntándonos si teníamos algo para ellos», cuenta Roberto González.

La Navidad se acerca y, ¿qué mejor que dibujar una sonrisa en la cara de los niños? Todo empezó con la organización de un Rally en el que, para hacer la inscripción, había que donar un juguete. «Recogimos bastantes y, con el dinero de otras donaciones, compramos más». En total, 900 juguetes y bicicletas han llegado a Paiporta para, de manos de un Papá Noel muy especial, hacer más felices a los peques.
El objetivo estaba claro: «Darles un poco de ilusión a los vecinos de Paiporta que después de un mes y medio de la tragedia siguen sufriendo». Y así ha sido. Para ello, además de los juguetes, «creímos que había que hacer una jornada festiva con una degustación». Dicho y hecho. Gracias a varias carnicerías riojanas y a la solidaridad de varias personas, «conseguimos bajar hasta allí 240 kilos de carne».

Pero ha habido más. Un tráiler, donado por Transportes Navajas, lleno de electrodomésticos y muebles (donados por muebles Núñez de Nájera y por particulares) ha viajado hasta Paiporta, «donde los hemos repartido domicilio por domicilio. Todo estaba coordinado con la alcaldesa y cada cosa llevaba nombre y apellido».
Las ganas de los voluntarios se han juntado con la ilusión de los valencianos que, después de todo lo vivido, han vuelto por primera vez después de mes y medio a sonreír y a ver un poquito más de luz. Y todo, gracias, de nuevo, a la solidaridad de los riojanos.












