Logroño cuenta desde este jueves con el árbol de Navidad más simbólico del Rioja y, probablemente, del mundo del vino, ya que ha sido construido con duelas de barricas usadas, hasta alcanzar los 7 metros de altura.
El alcalde de Logroño, Conrado Escobar, ha presidido el acto de encendido de la iluminación de este gran árbol, en la confluencia de las calles Gran Vía y San Antón, donde también ha participado la creadora de esta estructura, la artista Beatriz Carbonell, patrocinadores y otras autoridades.
En los últimos meses ella se ha dedicado a recopilar barricas de vino usadas, cedidas por una bodega y una tonelería, escoger las duelas -las piezas de madera que componen cada cuba- y prepararlas para poder incorporarlas a esta figura poligonal, como un dodecaedro, y cónica, culminada con una esfera a modo de corcho.
La artista ha buscado simbolizar el papel del vino como elemento vertebrador de la cultura y de la economía de la ciudad y por eso la artista valenciana, afincada en Logroño, la ha llamado «Crecemos por dentro».

Foto: EFE/ Raquel Manzanares
«La particularidad de este árbol -ha explicado la autora- es que pretende ser un reflejo de la sociedad Logroñesa, que las duelas que lo estructuran muestran su cara interior, la que está en contacto con el vino, la que se ha empapado de los minerales de la tierra, la que nadie puede ver”.
Ha destacado que las duelas de madera «son un material muy preciado para los riojanos y logroñeses, pero no algo habitual para hacer una escultura» aunque el proceso, en el que ha utilizado unas 1.200 duelas, «resultó perfecto».
En este proceso tuvo que ordenar las duelas según su grosor, cortar cada una en un ángulo concreto, encolarlas y graparlas, para crear «una pieza de coronas de doce lados que van creciendo» y «rompiendo su tamaño en diámetro y altura».

Foto: EFE/ Raquel Manzanares
La «estrella» que culmina el árbol fue creada con botellas de vino «para cerrar bien la botella y el círculo con las barricas». «Todas las piezas aparentemente son iguales pero si nos fijamos, son todas diferentes y me atrevería a decir que no hay duelas iguales, como nuestra sociedad donde no hay dos personas iguales, pero que si todos nos vamos uniendo podemos formar grandes cosas» y por eso le puso el nombre a su pieza «porque la única manera de crear sociedad y de aportar algo a la ciudad es hacerlo desde dentro, desde las raíces».
El alcalde de Logroño, Conrado Escobar, ha dado la enhorabuena a la creadora de la pieza «que creo que es la primera de España de este tipo» y ha recordado que la idea surgió a finales de verano «cuando pensamos que había que hacer algo en torno al vino en Navidad».
Este árbol «no solo contribuirá a mejorar la imagen de la ciudad y a ser un nuevo motivo de reclamo para visitantes, sino que también muestra una parte importante de la esencia de esta tierra», ha concluido.


