El director general del Instituto de Estudios Económicos y director de Economía de la CEOE, Gregorio Izquierdo, ha augurado que La Rioja mantendrá el crecimiento económico positivo en 2025, aunque el endurecimiento arancelario de Estados Unidos pueda afectar a su sector exportador.
Izquierdo ha participado en una jornada de análisis de las perspectivas económicas para el próximo año, junto al economista del departamento de Economía y Mercados Internacionales de CaixaBank Research, Luis Pinheiro. Ambos han realizado unas declaraciones a los periodistas junto al presidente de la Federación de Empresas de La Rioja (FER), Jaime García-Calzada.
El director de Economía de la CEOE ha resaltado que el entorno internacional es «complejo, incierto y más adverso de lo que ha sido hasta ahora». Sin embargo, a pesar de este contexto, ha dicho que la economía española va a mantener una inercia positiva el año que viene, pero con una situación muy desigual, con mayor fortaleza en los servicios que en la industria.
Además, ha citado el empuje por el aumento de la población, que está siendo muy favorable, la fortaleza de algunos submercados como es el mercado inmobiliario y la bajada de tipo de interés del Banco Central Europeo que beneficia especialmente a España. En su opinión, la gran dificultad en este contexto es la inversión empresarial, que lastra la recuperación económica.
Por ello, ha demandado crear un clima favorable a la inversión y a la empresa, para que esta variable recupere el protagonismo necesario de cara a afianzar un crecimiento más sostenible y más prolongado en el tiempo. Respecto a La Rioja, los sectores económicos basados en la demanda interna, tanto el consumo privado como la inversión, van a verse favorecido por la bajada de tipo de interés que ya se ha producido.
Por su parte, Pinheiro ha precisado que la economía española se encuentra «en un buen punto» si se le compara con sus socios comerciales europeos, con crecimientos sustancialmente superiores al promedio de la eurozona, en concreto por encima de las grandes economías, como Alemania y Francia. Según sus previsiones para 2025, el punto de salida de la economía española es «bastante bueno» para la economía española, que está creciendo a ritmos del 0,8 los últimos trimestres.
Ha indicado que el próximo año no se prevé que se mantenga el crecimiento en torno al 3 por ciento, ya que podría bajar al 2 por ciento con una ligera ralentización, también de la inflación. Este economista ha precisado que el proceso de desinflación en toda la eurozona ha sido «bastante positivo» y globalmente también se habla de un aterrizaje suave.
Ha constatado que en 2025 y en los siguientes años habrá «bastante incertidumbre» en el escenario económico, debido a riesgos y crisis consecutivas. Tras varios procesos electorales en 2024, de nuevo está Donald Trump como el gran líder y «un foco más de incertidumbre», por sus políticas proteccionistas y cómo se configure la geopolítica global.
García-Calzada ha insistido en que las empresas son, junto a los trabajadores, el mayor activo que tiene un país y hay que protegerlas, apoyarlas y ponerle el marco para facilitar sus objetivos, que son el crecimiento del empleo y la riqueza para todos los ciudadanos.


