La Asociación de Empresarios de Camping de La Rioja, integrada en la FER, ha considerado este miércoles que la aplicación del nuevo registro de viajeros supone «un afán de control al turista», que provocará una visión negativa y una pésima imagen del sector.
La normativa, que entró en vigor el pasado 2 de diciembre, obliga a hoteles, agencias de viajes y empresas de alquiler de vehículos a recopilar y almacenar hasta 42 datos personales de sus clientes durante tres años.
El sector riojano del camping considera que «solicitar a una persona ciertos datos puede hacer que se sienta agredida en su intimidad». Además, ha aludido al aumento de los tiempos de espera que se producen en el registro de entrada, en momentos de gran afluencia de turismo con grupos grandes de personas, «lo que complica sobremanera la gestión». La Asociación de Camping de La Rioja cree que estas nuevas obligaciones dejan a estos establecimientos «en desventaja» respecto a otros países en los que no se solicitan datos tan personales.
Por otro lado, ha recalcado que implementar una plataforma que no funciona correctamente provoca una situación de inseguridad a los sectores turísticos que tienen que aplicar este registro, ya que la recogida de datos es responsabilidad suya, así como el cumplimiento de la Ley de Protección de Datos.
Desde la organización nacional -la Federación Española de Camping (FEEC)- también se está instando al Ministerio del Interior que se revise este Real Decreto y se haga en consenso con los sectores a los que aplica.


