UGT de La Rioja ha reclamado este lunes un compromiso social inequívoco de todas las instituciones y los poderes públicos en la erradicación de las violencias machistas, así como el refuerzo del Pacto de Estado Contra la Violencia de Género. Todo ha sido en el acto público celebrado bajo la lluvia en la puerta del sindicato en Logroño.
Distintas mujeres pertenecientes al sindicato han colgado un mural reivindicativo en la fachada del sindicato y han procedido a la lectura del manifiesto; entre ellas, la responsable del Área de la Mujer de UGT La Rioja, Ana Belén Gil y la agente de Igualdad del sindicato, Estela Pavón, quien ha nombrado, una a una, el nombre y edad de las mujeres asesinadas este año a manos de sus parejas o exparejas.
“Un largo reguero de víctimas que pone de manifiesto la necesidad de ir a la raíz de la violencia machista para erradicarla; no valen parches, no valen medidas y leyes a medias que no se ejecutan, debemos tomarnos en serio la violencia machista en todos los ámbitos y en todas sus expresiones para ponerle fin, desde la educación, hasta los centros de trabajo y nuestras familias, todos los ámbitos están impregnados inevitablemente de la cultura machista y patriarcal”, ha expresado Pavón.
En este sentido, el sindicato ha instado a “ejecutar las leyes contra la violencia de género, tanto la estatal como la de La Rioja, ahora inmersa en un periodo de consultas, en el que esperamos tengan en cuenta nuestras aportaciones, así como a contar con presupuesto suficiente”. De igual modo, Pavón ha recordado la necesidad de crear el Observatorio contra la violencia de género de La Rioja, “apostar por la formación desde las escuelas, universidades”, codo con codo “con todos los profesionales que trabajan con mujeres víctimas y supervivientes”.
Por último, Pavón ha llamado la atención sobre la necesidad de “cuidar las relaciones entre hombres y mujeres en los centros de trabajo” mediante el cumplimiento de la normativa que obliga a empresas y Administraciones Públicas a contar con protocolos de prevención e de acoso sexual y acoso por razón de sexo, acordados y negociados con la representación sindical ya que, como indica el convenio de la OIT, “toda persona tiene derecho a un mundo del trabajo libre de violencia”.
«Somos mujeres y nos asesinan por ello»
Por su parte, Comisiones Obreras se han sumado al grito global del 25N para denunciar que las violencias machistas siguen atravesando las vidas de las mujeres y que esto supone una gravísima vulneración de sus derechos humanos, «contraria a nuestras democracias».
«Todos los años repetimos lo mismo, y cada año llegamos al 25N con unas cifras de asesinatos, violaciones y agresiones a mujeres sangrantes. Día a día lloramos a nuestras muertas, nuestras asesinadas, y día a día, parece que a nadie le importa. Normalizamos la violencia, la integramos. Un incansable goteo de noticias, cifras, números pasan de forma invisible en una sociedad insensible e impermeable a la violencia machista».
En España cada hora se denuncian cuatro agresiones sexuales. Hasta junio de 2024, la policía registra 2.465 denuncias por violación. «En 2024 cerramos el verano más trágico que se recuerde: 19 mujeres asesinadas, más de un asesinato a la semana».
El sindicato recuerda que «no vale con trabajar dentro y fuera del hogar, debemos cuidar y sostener la vida familiar. Que reduzcamos nuestras jornadas de trabajo o directamente salgamos del mercado laboral, porque la supervivencia de nuestros padres, madres, hijas e hijos recae sobre nuestras espaldas. No vale con que soportemos acoso a diario. En los centros de trabajo, en la calle, aumentando nuestra carga mental, ansiedad, depresión. No vale nada».
«No hay espacios seguros para las mujeres. Ni las calles, ni los hogares, ni los centros de trabajos, ni los comercios ni los bares. Este año, más de 70 mujeres fueron grabadas en un centro comercial de Valencia y sus imágenes fueron difundidas en páginas pornográficas».
¿Quién nos protege de esto?
CCOO ha señalado que «es incomprensible que a estas alturas aún no se hayan abierto todos los centros de crisis 24 horas de atención a las violencias sexuales previstos en la Ley del Solo sí es Sí. ¿Acaso hay víctimas de primera y de segunda?. En La Rioja, claramente, somos de segunda».
El sindicato ha recordado que «seguimos sin tener acceso al aborto libre y gratuito en la sanidad pública. Las mujeres seguimos siendo derivadas a otras provincias.
La discriminación y la violencia de género afecta de manera especia a las mujeres mayores. Invisibilizadas, escondidas en sus hogares con el beneplácito de hijos y demás familia, auténticas supervivientes de una época en la que la violencia ‘era lo normal'».
Con una exigencia muda, «se nos invita a seguir aguantando y cuidando al maltratador. Va más allá de la relación de pareja. Machismo y edadismo se entremezclan dejándonos en una situación de desamparo y vulnerabilidad. Necesitamos recursos, atención especializada y campañas de sensibilización donde las mujeres mayores podamos reconocernos».


