Rinconeros y no rinconeros la conocen. Al menos, de haberse fijado en ella a su paso por la N-232. Al otro lado de la nacional, casi a las afueras de Rincón de Soto, la vivienda conocida como ‘El Barco’, por su peculiar estructura, ha protagonizado a lo largo de los años diversos incidentes que la han convertido en un símbolo negativo para el municipio. «Allí no pasa nada bueno», suelen comentar los vecinos cada vez que una de las noticias que protagoniza salta a los medios nacionales. Lo que en su día fue un prostíbulo ha sido la figura central en los últimos años de robos con violencia, falsos tiroteos y ahora el secuestro de una mujer octogenaria que reside en la casa en condiciones deplorables.
La Guardia Civil ha detenido estos días, y después puesto en libertad, a dos hombres (un padre y su hijo) por detención ilegal agravada con menoscabo psíquico en el ámbito familiar. La víctima, madre y abuela de los arrestados, vivía encerrada en la vivienda, convertida prácticamente en una cárcel, con cámaras de seguridad, muros altos y una cerca electrificada que impedían su salida.

El caso salía a la luz gracias a un instalador de fibra óptica que visitaba la casa y alertaba sobre el estado de la anciana. Una situación que parece que todo el mundo (al menos los vecinos más cercanos) conocía pero que nadie hasta ahora había intentado atajar. Condiciones higiénicas deplorables, fuertes olores a heces y orines y una familia con amplio historial delictivo que incluye robos con violencia, malos tratos, estafas y corrupción de menores. Este suceso es solo un capítulo más de una lista de incidentes que han marcado la cruenta historia de esta vivienda.
Otro de los episodios más surrealistas ocurrió en 2017 cuando una llamada al servicio de emergencias movilizó a varias dotaciones de la Guardia Civil y un helicóptero hacia ‘El Barco’. El aviso alertaba de un tiroteo entre tres personas, pero al llegar los agentes descubrieron que allí no había ni tiroteo ni ningún indicio de delito.
El dueño de la casa, que había hecho la llamada a emergencias, fue encontrado desorientado, con una mano ensangrentada debido a una caída. Según los agentes, el hombre estaba bajo los efectos de sustancias estupefacientes y no había tomado su medicación, lo que le provocó alucinaciones.
El robo frustrado de 2006: una noche de terror
Uno de los episodios más impactantes en la historia de ‘El Barco’ ocurrió en diciembre de 2006, cuando un grupo de seis hombres armados y encapuchados irrumpió en la vivienda con la intención de robar. En el interior de la casa se encontraban cinco adultos y cuatro niños pequeños que vivieron momentos de pánico.
A pesar de la violencia, los moradores lograron frustrar el robo y retuvieron a uno de los atracadores hasta la llegada de la Guardia Civil. Este hombre, que posteriormente fue condenado a siete años y medio de prisión junto a otro de los implicados, confesó haber participado en el asalto debido a sus deudas económicas.
La historia de esta vivienda, que empezó como un club de alterne, ha evolucionado en paralelo a los sucesos que la rodean. La peculiar casa con forma de barco combinada con los episodios que allí se han desarrollado, ha hecho que se convierta en un símbolo de controversia en el municipio. ‘El Barco’ sigue siendo un foco de atención para las fuerzas del orden y cada vez que salta a las televisiones y medios nacionales, mientras los vecinos se preguntan si algún día dejará de ser noticia.


