Sucesos

Crimen de Cuzcurrita: mentiras y manchas de sangre en su casa comprometen a Carlos

La Unidad Orgánica de Policía Judicial encontró hasta 36 manchas de sangre en la vivienda en la que se alojaba en Pradillo uno de los dos presuntos asesinos de Guillermo Castillo (de 78 años). Es, en concreto, Carlos R. M., quien al término de la sesión del juicio celebrada este martes sale más señalado por su implicación en el conocido como crimen de Cuzcurrita.

Así lo ha explicado el capitán del Instituto Armado al mando de la entrada y registro desarrollada a finales de agosto de 2023,  casi cuatro meses después de la noche del crimen, con apoyo de unidades caninas especializadas. Aunque, a raíz de su experiencia «personal y profesional» no puede determinar «si son muchas o pocas» dadas las dimensiones del inmueble (de tres alturas, con ático y trastero), sí que ha subrayado como «más determinante» los diferentes lugares en los que se localizaron estos vestigios.

Casa de Pradillo en la que vivía Carlos, uno de los presuntos asesinos de Guillermo Castillo. EFE/ Fernando Díaz

No obstante, los resultados del laboratorio al que remitió la Guardia Civil las muestras de la vivienda verificaron que estos vestigios se correspondían con sangre, aunque no fueron capaces de precisar a quién pertenecía esa sangre.

La Audiencia Provincial ha acogido este martes la quinta sesión del juicio por el conocido como crimen de Cuzcurrita, por el que la Fiscalía pide a cada uno de los acusados (Antonio G. D. y Carlos R. M.) un total de 27 años de cárcel, pena que elevan hasta la prisión permanente revisable las dos acusaciones particulares en su petición. Por su parte, cada una de las defensa solicita la libre absolución, descargando toda la responsabilidad del asesinato en el otro acusado.

Más detalles de la investigación criminalística

Además de este testimonio, el tribunal popular ha tenido oportunidad de atender a las explicaciones de los dos agentes del servicio de Criminalística de la Guardia Civil que investigaron el escenario del crimen desde el momento en el que apareció el cadáver del hostelero el 2 de mayo de 2023.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.

Esta descripción, que ahonda en la mayoría de aspectos en lo relatado días atrás por el secretario de la investigación, sí arroja algunas cuestiones significativas para determinar el perfil de los autores. Sin ir más lejos, la participación de dos autores en el crimen queda reforzada con el hecho de que «fue necesaria la acción de dos agentes» de Criminalística para poder sacar el cuerpo del baño en el que apareció su cadáver para poder explorarlo a fondo.

En el aseo, de reducidas dimensiones (1,2 x 2 metros, aproximadamente) el cuerpo de Guillermo fue colocado a propósito en la posición en la que fue localizado, ya que las manchas de sangre -por depósito y por arrastre- permiten determinar que el cadáver ocupó hasta tres posiciones distintas.

Antonio G. D. (izquierda) y Carlos R. M. (derecha), en la sesión de este martes. FOTO: Daniel Ortiz.

Además, estos dos investigadores han explicado que en la vivienda de Guillermo no había una caja fuerte, sino dos, que pasaron inadvertidas para los asesinos del hostelero. Y han aportado otro detalle que refuerzan la tesis de la premura empleada por los dos acusados para -una vez reducida su víctima- explorar la vivienda en busca de joyas y dinero: aunque el bolsillo izquierdo del pantalón sí había sido registrado, en el izquierdo también había dinero, sin que los asesinos buscaran en ese bolsillo.

Por último, la declaración de estos dos agentes ha insistido en la imposibilidad de que la víctima pudiera defenderse ni pedir auxilio una vez que los acusados la encerraran bajo llave en el baño, lo que -unido a la saña empleada contra el hostelero- dan muestra de la crueldad con la que los asesinos acabaron con la vida de Guillermo.

Reconstrucción virtual del crimen

A lo largo de la sesión también han declarado los agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil responsables de llevar a cabo una reconstrucción virtual del crimen a partir de las declaraciones de Carlos (Antonio mantiene que él no pisó la vivienda). Además, ha revelado que en dependencias policiales también se ha recreado en escala real el escenario del asesinato.

Esta recreación ha permitido aflorar las incongruencias y contradicciones en las que incurrió Carlos durante su declaración policial y durante la reconstrucción de los hechos realizada a principios de año en Cuzcurrita del Río Tirón. «No dudamos de su versión, sino que podemos deducir que lo que él dice no es verdad», ha subrayado uno de estos investigadores.

La Audiencia Provincial celebrará este miércoles la sexta sesión del juicio, en la que médicos forenses detallarán las evidencias encontradas en el cuerpo de la víctima durante la autopsia en el Instituto de Medicina Legal.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top