El concejal de Urbanismo de Logroño, el popular Íñigo López-Araquistáin, ha considerado este jueves que sería una imprudencia aprobar ahora una moratoria de dos años en la concesión de licencias para viviendas destinadas al uso turístico en toda la ciudad. Así lo ha defendido durante el debate de la moción presentada por la concejal de Podemos, Amaya Castro, quien ha pedido suspender, durante un periodo de dos años, la concesión de nuevas licencias para viviendas destinadas al uso turístico en toda la ciudad. Esta moción ha decaída con los votos en contra del PP y Vox y a favor del PSOE, Podemos y PR+.
Castro ha defendido el derecho a una vivienda digna y asequible y, durante esos dos años de moratoria, ha propuesto estudiar el impacto de los pisos turísticos, de los que ha dicho que hay legalizados 750, sobre el mercado de alquiler y la convivencia en la ciudad.
López-Araquistáin ha insistido en que la petición de una moratoria debe estar muy bien fundamentada, lo que cree que no ocurre en esta moción de Podemos; y ha recordado que el Gobierno local del PP ya trabaja desde hace varios meses en conocer la situación, con datos objetivos, de los pisos turísticos en la ciudad. De acuerdo con ese estudio, que está avanzado, ha dicho, se adoptarán medidas en este ámbito.
El PSOE defiende un vecindario residencial y no es partidario de permitir una oferta y demanda tan desequilibrada, que aumenta el precio del alquiler de la vivienda, ha señalado su concejala Carmen Urquía, quien ha pedido que se realice un registro municipal sobre los pisos turísticos y se conozca su zonificación.
El concejal regionalista, Rubén Antoñanzas, ha apoyado la moción de Podemos y ha señalado que en Logroño hay un piso turístico por 2025 vecinos; mientras que Patricia González Lacarra, de Vox, ha afirmado que esa moratoria es un apaño temporal y no una solución definitiva a la situación actual.


