Poniendo en valor el trabajo realizado por los viticultores en los últimos doce meses, Aldeanueva de Ebro ha vuelto, un año más, a presentar los vinos de una nueva añada. Una vendimia nada fácil y por eso, a la vez, más especial que nunca. Las bodegas de la capital de Rioja Occidental han dado a conocer los vinos de esta campaña. Una cosecha «que se presumía en un inicio como la mejor del siglo» pero que se complicó con una vendimia «divida en tres con parones constantes por la lluvia de agosto y septiembre».
Así, el alcalde de la localidad, Ángel Fernández, ha valorado «la ilusión y las ganas puestas por los viticultores» y que, a pesar de las complicaciones ha puesto de relieve los valores de «las gentes del campo y las bodegas». Un legado que pasa de padres a hijos y que se debe «recordar y reconocer».

En el acto ha tomado la palabra el gerente de la cooperativa ‘Viñedos de Aldeanueva’, Abel Torres, para diseminar cómo ha sido la vendimia de este año. «Un momento de desvelo que estaba enfocada a los mejores profesionales tanto técnicos como comerciales, que han sido más necesarios que nunca este año».
La sala Entreviñas ha acogido así un acto en el que se han podido probar los primeros vinos de Rioja, unos vinos «con mucha diversidad en una de las campañas más difíciles de los últimos años, comparables a la de 2004 y 2013» y que aún así ha sacado «vinos espectaculares que están respondiendo muy bien en bodega».

«Vinos de tendencia». Así ha definido el enólogo Víctor Rubio los vinos que están saliendo de una campaña bonita por lo complicada «con unos blancos espectaculares». Unos vinos que han hablado por sí mismos en un evento en el que han estado presentes las principales bodegas del municipio.


