Las niñas riojanas quieren ser de mayores “desde enfermeras, a bomberas o astronautas”, mientras que los niños “solo sienten verdadera pasión por ser futbolistas profesionales y millonarios”, por lo que “están asociados a la frustración”.
Así lo ha asegurado este jueves el investigador social Ritxar Bacete, quien ha atendido a los medios junto a la directora general de Servicios Sociales e Instituto de la Igualdad, Marta Gómez, antes de presentar las conclusiones del diagnóstico realizado por el Gobierno regional para conocer las realidades y necesidades específicas de la población infantil riojana e impulsar acciones conjuntas.
En la investigación han participado 252 personas, entre las cuales la mayoría han sido niños y niñas de entre 6 a 12 años, mediante entrevistas realizadas por profesionales de la educación y la salud.
Las chicas han avanzado más
Bacete ha señalado que el estudio constata que “las chicas han avanzado mucho más que los “que “leen más, se forman mejor y son menos conflictivas”, mientras que los chicos “se han quedado atrás”. El experto ha resaltado cómo las “chicas identifican a los chicos con actitudes que tienen que ver con la violencia” y ha subrayado “el elemento identitario” en el que se ha convertido el fútbol y es que “está asociado a los chicos”.
El especialista ha comentado que los niños y niñas “no piden ni móviles ni tabletas digitales” solo “quieren estar con sus familias, tiempo para viajar con ellos y cocinar los viernes con sus padres”. Además, a esa temprana de edad “ya temen el estrés económico” por lo que señalan en el estudio “que no quieren ser mayores porque no quieren pagar la factura de la luz”, ha informado.
El móvil ha sustituido a la familia
En la investigación, el experto ha denotado que las familias “tienen falta de tiempo para educar a sus hijos” y muestran “una alta preocupación por el impacto psicológico que tiene el uso de las nuevas tecnologías” ya que “el móvil se ha convertido en una herramienta sustitutoria de la familia”.

En este sentido, el estudio ha mostrado “que son sobre todo los chicos los que acceden a la pornografía” y lo hacen “a partir de los 8 años a través de los móviles paternos”, ha desvelado Bacete.
Además, el investigador social ha reseñado que “hay una paradoja intergeneracional” ya que los “abuelos tienen un modelo educativo en el que tiene claro dónde se establecen los límites educativos” algo sobre el que “los padres y madres tienen un verdadero conflicto” porque no saben “distinguir entre el autoritarismo y la autoridad”.
Conciliación y y desigualdad, principales retos
Asimismo, Bacete ha comentado las diferencias que existente entre la población rural y la urbana en el sentido en el que “la ruralidad es un factor de presión y tensión” en cuanto “a la acumulación de recursos y servicios o sobre la orientación sexual”. Por todo ello, los principales retos que enfrenta la infancia en La Rioja incluyen la desigualdad de género, la falta de conciliación entre trabajo y familia, la influencia negativa de las nuevas tecnologías y la persistencia de estereotipos.
Así, entre las propuestas para avanzar en estos temas, el informe sugiere campañas de sensibilización sobre la igualdad de género, el fomento de actividades deportivas inclusivas, un mayor apoyo a las familias para mejorar la conciliación y el establecimiento de límites claros en la crianza.
El estudio, ha valorado la directora general, “es de suma importancia porque va a hacer comprender las necesidades de la población infantil” y cómo afectan “los estereotipos y los roles tanto en el colegio como en la familia”.
Por último, Marta Gómez ha reseñado que el estudio “va a permitir realizar determinadas políticas efectivas sobre la infancia y crear programas de intervención para incidir de forma efectiva”.


