
Con una pasión especial por la alimentación natural y la sostenibilidad, Andrés y Noemí llevan varios años trabajando en un proyecto que ha dado a luz hace unos meses. Se trata de AESTAS, una marca que busca poner en valor lo mejor del campo español a través de una cuidada selección de mieles y aceites de oliva. Esta empresa familiar, impulsada por el amor a la tierra tiene una misión clara: conectar a los pequeños productores con los paladares más exigentes.
La idea germinó a partir del trabajo de fin de grado de uno de sus hijos, lo que la convierte en un proyecto con fuertes lazos familiares y una visión de futuro. Su misión es dar voz a los pequeños productores y a las personas que, con dedicación y esfuerzo, producen joyas de la gastronomía española. «Queremos dar luz a nuestros pueblos», afirman sus creadores, y no es casualidad que el nombre de la marca signifique precisamente «luz de verano».
Este compromiso con el entorno rural no es solo una declaración de intenciones, sino una realidad palpable. AESTAS se asocia exclusivamente con pequeños productores de todo el país, que se dedican con esmero a mantener prácticas ecológicas y sostenibles. Desde La Rioja hasta Aragón, pasando por Ávila, Cuenca y Castellón, AESTAS selecciona con mimo lo mejor del campo español, garantizando una calidad excepcional.

El catálogo de AESTAS se centra en dos pilares fundamentales: la miel cruda artesanal y los aceites de oliva de calidad. En cuanto a la miel, destacan sus seis variedades monoflorales, que provienen de diferentes rincones de España. Cada tarro cuenta una historia: la de los apicultores que, generación tras generación, han perfeccionado sus técnicas y preservado el sabor auténtico de la naturaleza.
Para AESTAS, la calidad no es negociable. Sus mieles no pasan por procesos de calentamiento ni filtrado industrial, lo que les permite conservar intactos sus aromas originales y su riqueza en polen. «Cada miel tiene su carácter único», comenta Andrés, con orgullo. Especial mención merece la miel de Cameros, un verdadero tesoro local que ha conquistado a los paladares más exigentes.
El aceite de oliva es el otro gran protagonista de la oferta de AESTAS. Cada botella es una muestra del compromiso con la calidad y el respeto por las técnicas tradicionales de cultivo. Los aceites seleccionados por AESTAS no solo cumplen con los más altos estándares de sabor y textura, sino que también honran el esfuerzo de los agricultores que trabajan día a día para ofrecer un producto excelente.

«Nos hemos dado cuenta de que algunos de los mejores aceites están más cerca de lo que pensábamos», explica Noemí, quien recuerda las visitas a los campos cercanos en busca de proveedores. Ese descubrimiento les ha permitido dar un valor añadido a lo local, integrando lo mejor de España bajo una misma marca.
Como cualquier empresa emergente, AESTAS ha tenido que superar diversos obstáculos en su camino. «El papeleo y la burocracia son interminables», comenta Andrés con una sonrisa resignada, mientras relata el proceso para poner en marcha el negocio. Sin embargo, con tenacidad y esfuerzo, AESTAS está logrando establecerse en el mercado local, ganándose la confianza de tiendas y clientes.

Uno de los grandes desafíos ha sido diseñar un envase que esté a la altura de la calidad del producto. Para ello, han creado un packaging atractivo y elegante, que llama la atención desde el primer vistazo. «Queremos que nuestros productos entren por los ojos y se queden en el corazón por su sabor», explica Noemí. Y lo están logrando: los comentarios de los primeros clientes son entusiastas, describiendo las mieles y aceites de AESTAS como algo «único, especial, perfecto para un regalo o un capricho».
El éxito de AESTAS no se limita a La Rioja, Navarra o el País Vasco, donde ya han comenzado a vender en tiendas especializadas y mercadillos artesanales. Con el respaldo de un feedback positivo, la empresa está lista para dar su salto al mercado internacional. «Estamos intentando abrirnos paso en Francia», cuentan Andrés y Noemí, aunque admiten que la expansión no está siendo fácil.
A pesar de los retos, AESTAS no se pone límites. Su objetivo es crecer de forma sostenida, manteniendo siempre la calidad y el compromiso con los pequeños productores. Poco a poco, van consolidando su presencia en el mercado español y preparándose para nuevos horizontes.
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El Ecosistema Emprendedor EmprendeRioja, coordinado a través de la Consejería de Economía, Innovación, Empresa y Trabajo Autónomo, está formado por agentes públicos y privados que trabajan en favor del emprendimiento y la creación de empresas en La Rioja.



