La Rioja ya ha hecho público el diseño de los exámenes de acceso a la universidad para el año 2025, y desde este viernes, la Universidad de La Rioja ha publicado los criterios generales de la mayoría de las pruebas para cada una de las materias en su página web (posibles ejemplos de exámenes se colgarán a partir de la semana que viene).
La novedad principal de la nueva Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) es el cambio hacia un modelo único de examen para todos los estudiantes. Atrás queda la posibilidad de elegir entre opciones A y B, lo que en ediciones anteriores permitía a los alumnos dejar de lado ciertos temas. A partir de ahora, los estudiantes deberán dominar el temario completo, aunque podrán escoger entre diferentes preguntas dentro del mismo examen.
La nueva PAU establece un modelo de examen único para cada materia, que estará dividido en apartados o bloques basados en los saberes fundamentales del currículum de bachillerato. Dentro de estos bloques, las preguntas o tareas podrán ser de distintos tipos y los alumnos tendrán la opción de seleccionar entre varias preguntas en un mismo apartado. Este diseño se ha implementado con el objetivo de abarcar la totalidad del contenido curricular, obligando a los estudiantes a tener una comprensión integral de la materia.

Otra novedad es el tipo de preguntas que se incluirán en los exámenes. Podrán ser de tres tipos: cerradas (aquellas que tienen una respuesta única), semiconstruidas (donde se requiere una respuesta más detallada, pero estructurada en torno a una serie de pistas o condiciones) y abiertas (que exigen una elaboración completa, evaluando la capacidad del estudiante para expresar y estructurar sus ideas)
Uno de los puntos clave es que, en cada prueba, al menos el 70 por ciento de la puntuación total estará asignada a preguntas abiertas o semiconstruidas, lo que refleja la importancia de evaluar la capacidad del estudiante para desarrollar respuestas amplias y bien fundamentadas.

Los criterios de corrección también se han ajustado en el nuevo modelo. En Lengua Castellana y Literatura II, la corrección ortográfica tendrá un peso significativo. A pesar de que la primera falta ortográfica no se penalizará, a partir de la segunda se deducirán 0,25 puntos por cada error hasta un máximo de 2 puntos. Asimismo, la redacción, coherencia, cohesión, y el léxico serán evaluados, pudiendo deducir hasta 1 punto por problemas en estos aspectos.
En Lengua Extranjera, las dos primeras faltas ortográficas no tendrán penalización, y las repeticiones de errores se contarán como una sola. Sin embargo, a partir de la tercera falta se deducirá 0,10 puntos por cada error, con una penalización máxima de 1 punto. Además, los errores de redacción, coherencia, cohesión y vocabulario podrán restar hasta 0,5 puntos.
En cuanto a lo que se refiere a la estructura del examen, en líneas generales se mantiene igual a la del curso pasado con la importante salvedad para los alumnos que llegan de Formación Profesional. Al no tener modalidad, hasta ahora debían examinarse de Historia y Filosofía sin poder elegir mientras que ahora pueden sustituirla por Ciencias Generales, Dibujo Artístico II, Análisis Musical II o Artes escénicas II.


