Estos días empieza en La Rioja uno de los espectáculos naturales más impresionantes. Cada año, entre mediados de septiembre y octubre, los montes de La Rioja se llenan de un sonido único que rompe la tranquilidad del paisaje: la berrea del ciervo rojo. Un asombroso fenómeno que marca el inicio del periodo de celo de los machos, que con sus potentes bramidos guturales intentan atraer a las hembras y espantar a sus rivales. No solo es un espectáculo natural fascinante, sino que también se ha convertido en un plan turístico que cada vez atrae a más curiosos.
La berrea, o brama, es la manera en que los machos de ciervo rojo «anuncian» que están listos para reproducirse. Durante este periodo, emiten esos bramidos tan característicos que retumban por todo el monte al amanecer y al atardecer. Pero no es solo cuestión de gritar lo más fuerte que puedan: los machos también se enfrentan en duelos con sus cornamentas para demostrar quién es el más fuerte. El objetivo: conquistar a un grupo de hembras (que puede llegar a ser de hasta 50) y asegurarse la descendencia.
A veces, esas peleas entre machos son épicas. Los ciervos chocan sus cornamentas en combates que pueden durar horas. Aunque esta parte es la más complicada de poder ver, los sonidos de los choques se escuchan desde lejos y son un verdadero espectáculo.
En La Rioja existen varios lugares ideales para poder disfrutar de esta proeza de la naturaleza. Uno de los más conocidos es la Sierra de la Demanda, especialmente en la zona de Ezcaray, aunque últimamente está algo masificada. Si prefieres un lugar más tranquilo, puedes optar por las Viniegras, donde la experiencia es más serena.

Otra opción es la Sierra Cebollera, cerca de Villoslada de Cameros, dentro del único parque natural de La Rioja. Además de ser un lugar precioso, es perfecto para disfrutar de la berrea sin tantas aglomeraciones. También está la Sierra de Urbión, aunque es recomendable conocer bien la zona si te animas a explorar esa zona. Y si te vas más al sur, en la Sierra de Alcarama, entre Cornago y Cervera, también puedes escuchar los bramidos en un entorno más discreto.
Finalmente, la zona del Cidacos, cerca de Arnedillo, es otro de los puntos perfectos para observar a los ciervos en plena acción. Como consejo general: busca siempre zonas altas y despejadas, lleva buenos prismáticos, no te acerques demasiado a ellos y mantén el silencio para no asustar a los animales.
Un atractivo turístico
Con el paso de los años, la berrea ha pasado de ser un fenómeno natural a convertirse en un atractivo turístico muy popular. Empresas locales organizan visitas guiadas, en grupos pequeños, para quienes quieren disfrutar de este espectáculo sin molestar a los animales. Las salidas suelen ser al amanecer o al atardecer, los mejores momentos para ver y escuchar a los ciervos en plena acción.
Eso sí, hay algunas reglas a seguir: está prohibido entrar al monte por la noche (una hora después del atardecer y hasta una hora antes del amanecer). Mejor disfrutar del espectáculo desde una distancia segura y respetuosa.

Si quieres vivir la berrea como un experto, aquí van algunos consejos útiles:
– Evita las aglomeraciones: cuanto más gente haya, menos probabilidades tendrás de ver ciervos de cerca. Los animales suelen ser muy asustadizos.
– Busca un lugar alto: además de evitar las multitudes, tendrás una mejor vista del entorno. Lleva unos buenos prismáticos, ¡no hace falta estar encima de los ciervos!
– Paciencia y silencio: el oído de los ciervos es finísimo. Si haces ruido o te mueves demasiado, saldrán corriendo y te perderás el espectáculo.
Más allá de La Rioja
Aunque La Rioja es un destino perfecto para ver la berrea, hay otros lugares en España donde también puedes disfrutar de este fenómeno. La Sierra de Cazorla en Jaén, Monfragüe en Cáceres, o la Selva de Irati en Navarra son otros puntos recomendados. Todos ellos ofrecen paisajes espectaculares en otoño, y en cada uno se puede vivir la berrea de una forma distinta.


